Multidisciplinary Collaborative Journal
| Vol.0
4
| Núm.0
3
|
Jul
–
Sep
| 2026
| https://mcjournal.editorialdoso.com
ISSN:
3073
-
1356
R
evisión
Usos recreativos, medicinales y etnobotánicos de hongos
alucinógenos: una revisión
Recreational, ethnobotanical and medicinal uses of
hallucinogenic fungus: a
review
Érika A.
Chillogallo
–
Torres
1
,
Marcos D.
Calle
–
Morán
2, *
,
Karen P. Cando
–
Andrade
3
,
Álex R. Morocho
–
Malla
4
y
E. Noemí
Luzuriaga
–
Rodríguez
5
1
Universidad Estatal Amazónica, Facultad de Ciencias de la Vida, Carrera de Biología,
Sede Académica Zamora Chinchipe, El Pangui, Zamora Chinchipe, Ecuador.
https://orcid.org/0009
-
0005
-
04
77
-
4403
,
chillogalloerika@gmail.com
2
Universidad Técnica de Manabí, Facultad de Ciencias Veterinarias, Escuela de
Biología, Sede Académica Lodana, Santa Ana, Manabí, Ecuador.
https://orcid.org/0000
-
0001
-
5470
-
0596
3
Universidad Estatal Amaz
ónica, Facultad de Ciencias de la Vida, Carrera de Biología,
Sede Académica Zamora Chinchipe, El Pangui, Zamora Chinchipe, Ecuador.
https://orcid.org/0009
-
0000
-
5778
-
4684
,
kp.candoa@uea.edu.ec
4
Universidad Estatal Amazónica, Facultad de Ciencias de la Vida, Carrera de Biología,
Sede Académica Zamora Chinchipe, El Pangui, Zamora Chinchipe, Ecuador.
https://or
cid.org/0009
-
0003
-
8930
-
4683
,
ar.morochom@uea.edu.ec
5
Universidad Estatal Amazónica, Facultad de Ciencias de la Vida, Carrera de Biología
,
Sede Académica Zamora Chinchipe,
El Pangui
, Zamora Chinchipe,
Ecuador
;
https://orcid.org/0009
-
0009
-
7313
-
9007
,
en.luzuriagar@uea.edu.ec
*
Correspondencia:
marcalle02@gmail.com
https://
doi.org/10.70881/mcj/v4/n3/164
Resumen:
En la presente investigación se realizó una revisión bibliográfica
sobre los usos recreativos, de medicina occidental y etnobotánicos de los
hongos alucinógenos, para ello se emplear
on buscadores como Pubmed,
Google académico, entre otros, y ciertos operadores boléanos. Se analizaron
en total 60 manuscritos tanto en idioma español como inglés. Desde el siglo
XI, Japón ha registrado el consumo del hongo panaelo mariposa,
Panaeolus
papi
lionaceus
, conocido por sus efectos alucinógenos. En México, el hongo
niño de agua,
Psilocybe aztecorum
, se comercializa, evidenciando su uso
recreativo. En Estados Unidos, la variabilidad en los niveles de sustancias
alcaloideas como la psilocibina y psil
ocina, entre otras, afecta la experiencia
recreativa. El hongo falsa toronja,
Amanita muscaria
, aunque riesgosa,
también, se usa de forma recreativa. En Ecuador, se reporta el uso del hongo
variegado norteamericano,
Panaeolus antillanum
, en las Islas Galáp
agos. La
psilocibina muestra beneficios en el tratamiento de trastornos obsesivo
-
compulsivos, depresión, adicciones y efectos antiinflamatorios. Además, el
Cita:
Cita:
Chillogallo
–
Torres, Érika
A., Calle
–
Morán, M. D., Cando
–
Andrade, K. P., Morocho
–
Malla ,
Álex R., & Luzuriaga
–
Rodríguez,
E. N. (2026). Usos recreativos,
medicinales y etnobotánicos de
hongos alucinógenos: una
revisión.
Multidiscip
linary
Collaborative Journal
,
4
(3), 1
-
2
3
.
https://doi.org/10.70881/mcj/
v4/n3/164
Recibido:
01/05/2026
Revisado:
20/06/2026
Aceptado:
24/06/2026
Publicado:
01
/0
7
/2026
Copyright:
© 202
6
por los
autores. Este artículo es un
artículo de acceso abierto
distribuido bajo los términos y
condiciones de la
Licencia
Creative Commons, Atribución
-
NoComercial 4.0 Internacional.
(
CC BY
-
NC
)
.
Multidisciplinary Collaborative
Journal
Multidisciplinary Collaborative Journal
| Vol.0
4
| Núm.0
3
|
Jul
–
Sep
| 202
6
| https://mcjournal.editorialdoso.com
us
o ritual de hongos alucinógenos en México. Guatemala, Perú, Asia y otros
países, refuerza su impor
tancia histórica y cultural. Estos hallazgos destacan
no solo su valor cultural y recreativo, sino también, su capacidad para ofrecer
nuevas perspectivas en la medicina psicológica y farmacológica.
Palabras clave
s
:
hongos mágicos; hongos psilocibios; orden Agaricales;
Psilocybe
; psilocibina.
Abstract:
This research involved a literature review on the recreational,
Western medicinal and ethnobotanical uses of hallucinogenic mushrooms.
Search engines such as PubMed and Google Scholar, among others, and
Boolean operators were used. A total of 60 scientific
papers in both Spanish
and English were analyzed. Since the 11th century, Japan has recorded the
consumption of the butterfly mushroom,
Panaeolus papilionaceus
, known for
its hallucinogenic effects. In Mexico, the water baby mushroom,
Psilocybe
aztecorum
,
is commercially available, demonstrating its recreational use. In
the United States, variability in the levels of alkaloid substances such as
psilocybin and psilocin, among others, affects the recreational experience.
The fly agaric mushroom,
Amanita musc
aria
, although risky, is also used
recreationally. In Ecuador, the use of the North American variegated
mushroom,
Panaeolus antillanum
, has been reported in the Galapagos
Islands. Psilocybin shows benefits in the treatment of obsessive
-
compulsive
disorder,
depression, addictions, and has anti
-
inflammatory effects.
Furthermore, the ritual use of hallucinogenic mushrooms in Mexico,
Guatemala, Peru, Asia, and other countries reinforces their historical and
cultural significance. These findings highlight not on
ly its cultural and
recreational value, but also its capacity to offer new perspectives in
psychological and pharmacological medicine.
Keywords:
Agaricales order; magic fungus; psilocybin fungus;
Psilocybe
;
psilocybin.
1. Introducción
A
nivel mundial, se estiman que existen alrededor de 125 000 especies de hongos, de los
cuales 3000 son comestibles, y de estos 700 se consideran hongos terapéuticos
saludables
(Audesirk
et al
.
,
2017)
.
Dentro
de esta categoría, los hongos alucinógenos se d
estacan por
sus compuestos químicos activos, siendo la psilocina y la psilocibina los más relevantes.
Estos compuestos se encuentran en los hongos del género
Psilocybe
y otros géneros
relacionados. En general, los hongos han sido consumidos durante miles d
e años en Europa
y Asia
(Jin, 2015; Power
et al
., 2015)
. En América, el uso de hongos alucinógenos se hizo
conocido por las publicaciones del Dr. Robert Wasson, quién documentó el uso de hongos
como el
hongo pajarito,
Psylocibe mexicana
, por una curandera de la localidad. Sus
publicaciones de 1957 y 1968 tuvieron un impacto significativo en la ciencia, ya que el Dr.
Albert Hoffman aisló el ingrediente activo de
P. mexicana
, denominados psilocina y la
psi
locibina
(González
-
Vives
et al
., 2012)
. La mayoría de los efectos al
ucinógenos provienen
de los alcaloides, y por ello los hongos alucinógenos tienen la capacidad de alterar la
percepción y la conciencia, y han sido empleados en diferentes culturas, a lo largo de la
historia con propósitos ceremoniales, terapéuticos y recr
eativos (
Wasser, 2002; Bandara
et
al
., 2015)
. Además de su uso en estos contextos tradicionales, estos hongos son de gran
interés en la investigación científica
(Badalyan
et al
., 2019
)
. Todos los compuestos
alucinógenos son orgánicos, sin embargo, no solo los hongos alucinógenos poseen
Multidisciplinary Collaborative
Journal
Multidisciplinary Collaborative Journal
| Vol.0
4
| Núm.0
3
|
Jul
–
Sep
| 202
6
| https://mcjournal.editorialdoso.com
con
tenido alcaloides, ya que estos compuestos están presentes en especies fanerógamas
que les otorga su carácter estimulante, por ejemplo, el café,
C
offea arabica
, contiene cafeína
y teobromina
(Fujimori & Ashihara, 1994; Cappelletti
et al
., 2015)
. Otros alcaloideos
alucinógenos import
antes incluyen a los provenientes de los hongos del género
Psilocybe
(230 especies), los cual
es se denominan hongos mágicos.
Desde el punto de vista etnobotánico y antropológico, el continente americano, es un área
muy importante debido al amplio número de
alucinógenos naturales existentes
(Carod
-
Artal,
2003)
. Los principales hongos pertenecientes a los géneros
Psilocybe, Pa
naeolus
y
Stropharia
, han sido usados por las culturas precolombinas y mesoamericanas con fines
terapéuticos y religiosos. Por otro lado, Ecuador es un país reconocido por su alta
biodiversidad, y esto se extiende al reino de los hongos (
Fungi
). Actualment
e, se han
reportado 843 especies entre hongos y hongos liquenizados, los mismos que están
clasificados entre la división de los Ascomicetos y Basidiomicetos
(Ordoñez, 2018)
. La
variedad de hábitats y microclimas en el país, contribuyen a la presencia de una amplia gama
de hongos alucinógenos, cada uno con sus características propias y efectos específicos. Por
ejemplo, la región andina, alberga e
species como el
hongo cucumelo,
Psilocybe cubensis
,
conocido por sus potentes efectos psicodélicos y su uso en ceremonias tradicionales
(Guzmán, 2008)
. En la Amazonía ecuatoriana, se encuentran especies como el hongo del
entumecimiento de la sombra,
Psilocybe argentipes
, que también es apreciado por sus
propiedades alucinógenas. Además de las especies mencionadas, exist
e una variedad de
hongos con efectos alucinógenos como el cabecita de fósforo,
Panaeolus cyanescens
, el
cual se lo puede encontrar en las provincias de Morona Santiago y Galápagos, Ecuador
(Van
Amsterdam
et al
., 2011)
. Este
hongo es conocido por sus efectos visuales intensos
(Stijve,
1992)
. También, el
hongo pajarito,
Psilocybe
mexicana
, es importante por su uso en
prácticas chamánicas en muchos lugares de Centroamérica.
La presencia de estas especies en Ecuador no solo resalta la biodiversidad del país, sino
que también, subraya la importancia de las aplicaciones de estos hongos en las
comunidades indígenas, donde a menudo son utilizados en rituales para la conexión
espir
itual y curación. En el ámbito científico, el estudio de los hongos alucinógenos ha
ganado un creciente interés debido a su potencial para tratar diversas condiciones
psicológicas, como la depresión y ansiedad. En este sentido, muchas investigaciones
muest
ran como los hongos del género
Psilocybe
tienen el potencial de asistir a las terapias
relacionadas con diferentes tipos de adicciones como el alcohol,
cannabis
, la nicotina, así
como desordenes de estrés postraumático, obsesivos
-
compulsivos, estados de an
siedad
con cuadros avanzados de cáncer y otras. Estas aplicaciones, pueden aliviar algunos de los
desafíos que enfrenta la medicina psiquiátrica convencional, más aún con el aumento de
desórdenes mentales que fueron más evidentes y complejos con el COVID
-
1
9
(Lowe
et al.
,
2021)
. Asimismo, las investigaciones recientes han comenzado a descubrir los mecanismos
biológicos detrás de los efectos de estos hongos.
Adeyinka
et al
. (2025)
señala que la
psilocibina puede utilizarse como un tratamiento para los trastornos psiquiátricos hasta
trastornos depresivos mayor con un bajo riesgo de adicciones
y efectos adversos, los cuales
son elementos cruciales para la salud cerebral, destacando el potencial trasformador de la
psilocibina para abordar trastornos neurodegenerativos.
A pesar de la importancia de los hongos alucinógenos, sus ingredientes activ
os y distintos
usos, no existen la suficiente información sobre todo estos temas en Ecuador. La mayor
parte de la información de estudios etnobotánicos está dirigida hacia las plantas con flores,
Multidisciplinary Collaborative Journal
| Vol.0
4
| Núm.0
3
|
Jul
–
Sep
| 202
6
| https://mcjournal.editorialdoso.com
do
nde este tipo de estudios son variados y amplios para algu
nas regiones de Ecuador
(Jiménez
-
Romero
et al
., 2019)
. La mayoría de los estudios relacionados con los hongos
alucinógenos se encuentran en algunos países de Latinoamérica, Norteamérica y Europa
(Gutiérrez, 1989; Molina
-
Mercader
et al
., 2006)
. Otro punto es, que no se le ha dado la debida
importancia a los hongos alucinógenos en el país por considerarlos que solo sirv
en para
actividades recreativas (adicciones).
La importancia de esta revisión bibliográfica radica en el conocimiento de las principales
especies de hongos alucinógenos a nivel mundial, las sustancias alcaloides que contienen
y los usos que generalmente se
les da. Otro aspecto de importancia es que comúnmente se
emplea a las plantas medicinales que se conocen sus propiedades curativas de manera
tradicional, sin embargo, no se conocen o no son tan difundidas las diversas sustancias
químicas de los hongos alu
cinógenos en el país y a nivel global, los cuales ayudan a prevenir
y curar las enfermedades. Es importante tener en cuenta que, el uso de hongos alucinógenos
conlleva riesgos y su uso debe ser considerado cuidadosamente en función de la salud,
legalidad y
el contexto cultural.
El objetivo de esta revisión bibliográfica es analizar la información existente sobre la
diversidad de aplicaciones de los hongos alucinógenos, abarcando tanto los aspectos
etnobotánicos como científicos. Esta revisión proporcionará
una base para futuras
investigaciones en el estudio de los diversos usos de hongos alucinógenos en el país y el
mundo.
2. Materiales y Métodos
Una búsqueda bibliográfica exhaustiva fue hecha empleando los siguientes términos:
“hongos alucinógenos”, “hong
os alucinógenos Ecuador”, “usos hongos alucinógenos”, “usos
hongos alucinógenos Ecuador”, “usos hongos pdf” y “usos hongos Ecuador pdf”. Se buscó
información tanto en español como en inglés. Los motores de búsqueda fueron: Google,
Google académico, PubMed,
ResearchGate y revistas especializadas en el tema. Se
consideró artículos científicos, tesis de pregrado y posgrado, páginas webs (Fungiweb),
periódicos y plataformas especializadas.
Toda la información bibliográfica recopilada fue
clasificada con base en los criterios de
especies de hongos alucinógenos en el país y a nivel global, sustancias alcaloides que
contenían y el uso que se le daba. De igual manera, se elaboró un listado de las principales
especies de hongos alucinógenos hal
ladas y de sus sustancias alucinógenas. Seguido, se
hizo una descripción de cada uno de los estudios de los usos que se han llevado a cabo.
3. Resultados
3.1. Distribución de hongos alucinógenos en Ecuador
Con respecto a la distribución y riqueza de hong
os, el Herbar
io Nacional del Ecuador reporta
6
200 especímenes entre hongos y líquenes siendo la colección más representativa del país
(Batallas, 202
1)
. Dentro de los registros destacan especies de la familia Hymenogastraceae,
particularmente del género
Psilocybe
, reconocidas por producir alcaloides psicoactivos como
psilocibina y psilocina. Estas especies se encuentran distribuidas tanto en la Sierra como en
la Amazonía ecuatoriana, en ecosistemas que van desde bosques montanos hasta selvas
húmedas
(Ordoñez, 2018)
(
F
igura 1,
T
abla 1).
0XOWLGLVFLSOLQDU\&ROODERUDWLYH-RXUQDO
_9RO
_1~P
_
-XO
–
6HS
_
_KWWSVPFMRXUQDOHGLWRULDOGRVRFRP
)LJXUD
+RQJRFXFXPHOR
3V\OORF\EHFXEHQVLV
KDOODGRHQODFRPXQLGDG,OLQFKRFDQWyQ6DUDJXUR
SURYLQFLDGH/RMD
(
FXDGRU
(VLPSHUDWLYRPHQFLRQDUTXHHQPXFKDVRFDVLRQHVQRVHORJUDQUHJLVWUDUHVSHFLHVGH
KRQJRVDOXFLQyJHQRVHQORVHVWXGLRVHWQRPLFROyJLFRV3RUHMHPSORSDUDODQDFLRQDOLGDG
NLFKZDGH3DVWD]DQRVHUHJLVWUDURQHVSHFLHVGHKRQJRVDOXFLQyJHQRVGHELGRDTXHSRU
PXFKRVDxRVKDQXWLOL]DGREHELGDVHVSLULWXDOHVFRPRODD\DKXDVFD
%DQLVWHULRSVLVFDDSL
\
SRUORTXHQRKDQQHFHVLWDGRHOXVRGHHVWHWLSRGHKRQJRVSHURQRVHGHVFDUWDODH[LVWHQFLD
GHGLFKRVHVSHFtPHQHVHQHOERVTXH
*DPERD
7UXMLOOR
(QHVWHVHQWLGRVHKLSRWHWL]D
TXHHVWDVHUtDXQDGH
ODVUD]RQHVSULPRUGLDOHVGHODHVFDVH]GHLQIRUPDFLyQHQ(FXDGRU
VREUHORVXVRVHWQRELROyJLFRVGHORVKRQJRVDOXFLQyJHQRV
7DEOD
(VSHFLHVGHKRQJRVDOXFLQyJHQRV\VXVVXVWDQFLDVTXtPLFDVSUHVHQWHVHQ(FXDGRU
2UGHQ
)DPLOLD
1RPEUH
FRP~Q
1RPEUH
FLHQWtILFR
3URYLQFLD
3VLORFLQD
3VLORFLEL
QD
$JDULFDO
HV
%ROELWLDFHDH
+RQJR
YDULHJDGR
QRUWHDPHULFDQ
R
3
DQDHROXV
DQWLOODUXP
3LFKLQFKD
;
;
+RQJRSDQHROR
FDPSDQXODGR
3DQDHROXV
FDPSDQXOD
WXV
3LFKLQFKD
;
;
6HWD
FRUWDFpVSHG
3DQDHROXV
IRHQLVHFLL
3LFKLQFKD
,PEDEXUD
;
;
3DQHROR
DQLOODGR
3DQDHROXV
VHPLRYDWXV
7XQJXUDKX
D
3LFKLQFKD
;
;
+RQJR
GHUUXPEH
3VLORF\EH
FDHUXOHVFH
QV
1DSR
;
;
+RQJR
GHUUXPEH
3VLORF\EH
FDHUXOHVFH
QV
1DSR
;
;
+\PHQRJDVWUD
FHDH
+RQJRVGHO
H[FUHPHQWR
3VLORF\EH
FRSURSKLOD
3LFKLQFKD
;
;
0XOWLGLVFLSOLQDU\&ROODERUDWLYH-RXUQDO
_9RO
_1~P
_
-XO
–
6HS
_
_KWWSVPFMRXUQDOHGLWRULDOGRVRFRP
+RQJ
R
FXFXPHOR
Psilocybe
cubensis
3LFKLQFKD
;
;
0XVJRGH
PRQWDxD
Psilocybe
montana
1DSR
;
;
3DMDULWRGH
PRQWH
Psilocybe
yugensis
3LFKLQFKD
;
;
+RQJR
Dyctinema
waorani
;
;
3.2 Usos recreativos de los hongos alucinógenos
&RQUHVSHFWRDOXVRUHFUHDWLYRGHORVKRQJRVSVLORFLELRVHQ(FXDGRUVHSXHGHGHVWDFDUHO
RUGHQ$JDULFDOHVSRUVXVFRPSXHVWRVDFWLYRV\XVRVWUDGLFLRQDOHV0LHQWUDVTXHDQLYHO
PXQGLDOVHKDQ
UHDOL]DGRLQYHVWLJDFLRQHVHQGLIHUHQWHViPELWRVHQHOFXDOVHGHVFULEHORV
XVRVUHFUHDWLYRVGHORVKRQJRVDOXFLQyJHQRVDQLYHOJHQHUDO
6DQIRUG
PHQFLRQyTXHHQ-DSyQHOKRQJRSDQDHORPDULSRVD
Panaeolus
papilionaceus
FRQRFLGRFRPR
Waraitake
SRVHHXVRUHFUHDWLYRTXHVHUHPRQWDQDOVLJOR;\
FX\RVF
RQVXPLGRUHVSUHVHQWDEDQHVWDGRVGHiQLPRVGHIHOLFLGDGORFXDOLQGXFtDQDTXH
EDLOHQFDQWHQ\VHUtDQFRPSXOVLYDPHQWH
*X]PiQ
GHVFULELyTXHHQHOSXHEORGH6DQ3HGUR1H[DSDHQHOHVWDGR
GH0p[LFR
FHUFDGH
O
3DVRGH&RUWpV\HO3RSRFDWpSHWOORVLQGtJHQDVYHQGtDQDORVKRQJRVGRUPLORQHV
RQLxRVGHDJXD
Psilocybe aztecorum
DORVWXULVWDVEDMRORVQRPEUHVGHQLxRVRQLxRVGH
ODVDJXDVHQHVSDxRO\FRPR
apipiltzin
HQHOLGLRPD
náhuatl
(VWRGHQRWDEDHOXVR
UHFUHDWLYRSDUDORVFRPSUDGRUHVGHHVWHKRQJR
&RROHV
UHDOL]yXQGHEDWHHQ5HLQRXQLGRVREUHXQHVWXGLRGHLQFLGHQFLDHQHO
FRQVXPRGHODVHWDFRUWDFpVSHG
Panaeolus foenisecii
GHELGRDTXHHOHIHFWRIDUPDFROyJLFR
GH
HVWRVKRQJRVHVFDXVDGRSRUGHULYDGRVGHODFXDWUR
KLGUR[L
WULSWDPLQD(OUHVXOWDGRTXH
REWXYLHURQHQHVWDLQYHVWLJDFLyQIXHTXHXQDVRODGRVLVRUDOGHJGHDPR[LFLOLQD
SURSRUFLRQyFRQFHQWUDFLRQHVVpULFDVPiVDOWDV\VRVWHQLGDVTXHXQDGRVLVHTXLYDOHQWH
GH
IHQR[LPHWLORHQLFLOLQDOXHJRGHYDULDVSUXHEDVHQGLIHUHQWHVSDFLHQWHVFXDWURGHHOORV
WXYLHURQGHSRVLFLRQHVIUHFXHQWHVHUXFWRV\RWURVXIULyDFLGH]HVWRPDFDO
%HXJ\%LJZRRG
GHVFULELHURQXQDQiOLVLVPX\LPSRUWDQWHGHGLYHUVRVKRQJRV
DOXFLQyJHQRVPiVSRSXODUHVHQHOPHUFDGRUHFUHDWLYRXVDGRVHQODUHJLyQGHO3DFtILFR
1RURHVWHGHORV(VWDGRV8QLGRVFHQWUiQGRVHHQVXFRQWHQLGRGHSVLORFLELQD\SVLORFLQD(O
DQiOLVLVGHH
VWRVDOFDORLGHVPRVWUyGLIHUHQFLDVHQHOFRQWHQLGRGHSVLORFLELQD\SVLORFLQDHQWUH
GLIHUHQWHVHVSHFLHV(OKRQJRFDEH]DGHFRQR
Conocybe cyanopus
FRQWHQtDXQDFDQWLGDG
FRQVLGHUDEOHGHSVLORFLELQDPJJHQSHVRVHFR(OKRQJRGHORVSUDGRV
Panaeolu
s
subbalteatus
FRQWLHQHSVLORFLELQDODFXDOYDULDEDHQWUH\PJJHQSHVRVHFRVLQ
FRQWHQHUSVLORFLQD(VWRVXJLHUHTXHORVXVXDULRVSRGUtDQH[SHULPHQWDUHIHFWRVLQHVSHUDGRV
GHELGRDODYDULDELOLGDGHQODSRWHQFLD(OKRQJRPRQJXL
Psilocybe semi
lanceata
PRVWUy
QLYHOHVTXHYDUtDQGHDPJJHQSHVRVHFR\HVXQRGHORVPiVSRWHQWHV\
FRQVWDQWHVHQFRQWHQLGRGHSVLORFLELQD(OKRQJRFLDQ
Psilocybe cyanescens
SUHVHQWy
QLYHOHVGHSVLORFLELQDTXHYDULDURQGHVGHKDVWDPJJHQSHVR
VHFR(OKRQJRSDWDV
D]XOHVGH6WXQW]
Psilocybe stuntzii
WHQtDQLYHOHVEDMRVGHSVLORFLELQDPi[LPRGHPJJ
Multidisciplinary Collaborative Journal
| Vol.0
4
| Núm.0
3
|
Jul
–
Sep
| 202
6
| https://mcjournal.editorialdoso.com
y
psilocina (máximo de 0,6 mg/g), lo que podría llevar a efectos muy variables, especialmente
si se consume en grandes cantidades. El hongo c
ima nudosa,
Psilocybe baeocystis
, mostró
8,5 mg/g de psilocibina y 5,9 mg/g de psilocina. El hongo psilocybe de coníferas,
Psilocybe
pelliculosa
, presentaba niveles variables de psilocibina (1,2
-
7,1 mg/g en peso seco), pero no
contenía psilocina. Esto pued
e llevar a experiencias altamente variables para los usuarios,
desde efectos muy débiles hasta efectos muy fuertes.
Allen y Merlin (1992)
en su investigación realizada en Tailandia, documentaron la presencia
de psilocibina y psilocina, gracias a ello se pudo obtener los primeros registros de hongos
psicoactivos del estiércol,
Psilocybe subcubensis
,
en este paí
s. Se desencadenó el uso y
comercio de hongos psicoactivos por parte de los tailandeses locales, ya que ellos utilizaban
estas especies para venderlas a los turistas, como uso recreativo, alimento y de
comercialización de artículos, camisetas, entre otros.
Musshoff
et al
. (2000)
analizaron hongos alucinógenos confiscados en Alemania, los mismos
que utilizaron métodos
morfológicos, macroscópicos, microquímicos y toxicológicos para
poder determinar el porcentaje de alcaloides que tenían los hongos. Por ejemplo, se
determinó con concentraciones de <0,01
–
1,15 % de psilocibina y 0,01
–
0,90 % de psilocina.
Panaeolus
cyanescens
fue el hongo con los niveles más altos de psilocibina y psilocina.
Satora
et al
. (2005)
expusieron un caso donde varios jóvenes consumieron el hongo
falsa
toronja
,
Amanita muscaria
,
con el propósito de experimentar alucinaciones en una fiesta.
Cinco personas los comieron con pan y ensalada. Las primeras manifesta
ciones clínicas
aparecieron después de 20 min. Cada persona (entre 18 y 21 años) experimentó
alucinaciones auditivas y visuales (aumento de la percepción del color), pero se produjeron
alucinaciones graves, seguidas de pérdida del conocimiento en uno de lo
s jóvenes. Los
autores destacaron la necesidad de precaución y monitoreo médico cuando se consumen
hongos psicoactivos.
Van Amsterdam
et al
. (2011)
examinaron los hongos que contienen psilocina y psilocibina,
en los Países
Bajos, e indican que los tipos de hongos alucinógenos más comúnmente
vendidos en tiendas especializadas son variedades de
P. cubensis
y
P. mexicana
, pero
ninguna de estas variedades se encontraba reportada como silvestre en Europa, y otras
también expendid
as como
P. semilanceata
;
hongo platillo volador,
Psilocybe azurenscens
y
hongo de Bohemia,
Psilocybe bohemica
. Los autores indican que cuando se consumen por
vía oral, los hongos alucinógenos tienen un sabor desagradable, por lo que a veces se
preparan como barras de chocolate que contienen hongos triturados, pero para lograr el
efecto recreativo deseado, la cant
idad mínima de hongos necesaria es aproximadamente 1
g de hongos secos o 10 g de hongos frescos. La búsqueda de literatura permitió conocer el
uso recreativo de forma indirecta, debido a intoxicación por consumo.
Arunotayanun y Gibbons (2012)
indicaron que en Reino Unido existía
una prohibición para
la venta de especies alucinógenas de hongos dentro del género
Psilocybe
. Sin embargo, se
venden kits de esporas y micelios de
Psilocybe
de cultivo propio, que pueden cultivarse y
producir cuerpos fructíferos de los hongos, siendo
P. s
emilanceata
la más utilizada con fines
recreativos.
Araújo
et al
. (2015)
explicaron los métodos comunes de consumo tan
to de hongos
alucinógenos del género
Psilocybe
como de triptaminas sintéticas, destacando las diferentes
formas en que estas sustancias pueden ser administradas y utilizadas por los usuarios. En
Multidisciplinary Collaborative Journal
| Vol.0
4
| Núm.0
3
|
Jul
–
Sep
| 202
6
| https://mcjournal.editorialdoso.com
primer
lugar, los hongos
Psilocybe
pueden ser consumidos dire
ctamente y, una forma
popular de consumir estos hongos es preparándolos en forma de té, este proceso de infusión
en agua caliente ayuda a extraer los principios activos del hongo, como la psilocibina y la
psilocina, haciéndolos más fáciles de consumir y po
tencialmente más efectivos. El consumo
de triptaminas sintéticas puede ser por inhalación en forma de polvo a través de la nariz,
fumando, aplicación intravenosa o intramuscular, proporcionando efectos más rápidos y
potentes. También, se puede tragar en fo
rma de cápsulas, envolverla en papel de cigarrillo,
o mezclarla con una bebida. Este método de consumo es común y permite una liberación
más gradual de la sustancia.
Suárez y Arenas (2024)
recolectaron información del uso del hongo rey,
Psilcybe antillanum
,
mediante consultas con la población colona o mestiza de las Islas Galápagos. Los autores
indican
que el consumo es efectuado cuando realizan caminatas, actividad que se ha
convertido en parte de su cultura siendo notable su uso recreativo según lo descrito.
3.3 Usos medicinales de los hongos alucinógenos
Con relación a los usos medicinales de los hongos psilocibios, se puede citar a varios
investigadores, estudios y enfoques recientes que han estudiado sus potenciales beneficios,
para la salud mental y el bienestar. Estas investigaciones reflejan el crecie
nte interés y la
acumulación de evidencia entorno a los usos medicinales de los hongos alucinógenos,
subrayando la importancia de continuar investigando sus posibles aplicaciones terapéuticas.
Hasler
et al
. (2004)
en Suiza, usaron la escala de calificación de estados alterados de
conciencia (5D
-
ASC) para estudiar las bases neurobiológicas de la cognición y la
consciencia utilizando placebo (PL)
de psilocibina (PY). Así como, evaluar los efectos de PY
en las dimensiones psicopatológicas centrales, la atención y el estado de ánimo donde
observaron que la PY aumentó las puntuaciones en todas las dimensiones, las dosis más
altas (HD) y moderadas (MD)
de PY produjeron cambios notables en el estado de ánimo y
la percepción sensorial, incluyendo ilusiones visuales y sinestesia. La PY no afectó la función
cardíaca ni la temperatura corporal, pero sí causó un aumento significativo y temporal de la
presión
arterial y de los niveles plasmáticos de hormonas como la tirosina, prolactina,
hormona adrenocorticotrópica y cortisol con dosis altas. Todos estos efectos fisiológicos
volvieron a la normalidad en 24 horas y no se consideraron clínicamente significativos
.
Alarcón (2006) demostró que, al modificar el medio de cultivo, para el hongo del excremento,
Psilocybe
coprophila
, puede producir triptamina y otros compuestos relacionados, lo cual es
significativo tanto para la investigación básica, como para el desarr
ollo de productos
farmacéuticos y psicodélicos en Chile.
Moreno
et al
. (2006)
realizó un es
tudio en el cual administraron psilocibina derivada de
Psilocybe
sp
. a nueve personas con trastorno obsesivo
-
compulsivo (OCD, por sus siglas en
inglés). Los resultados mostraron que la psilocibina fue segura para estos pacientes y que
en varios de ellos se
observaron reducciones agudas (temporales y rápidas) en los síntomas
principales del OCD, pero, se recomiendan nuevos estudios para proporcionar una evidencia
más sólida sobre el potencial terapéutico de la psilocibina para este trastorno.
Griffiths
et al
. (2006)
administraron psilocibi
na a 30 voluntarios sanos que no tenían
experiencia previa con alucinógenos. En este tipo de estudio, los participantes se asignan al
azar a recibir psilocibina o un placebo (una sustancia inactiva) sin que ellos ni los
investigadores sepan quién está reci
biendo qué tratamiento (llamado doble ciego). Los
Multidisciplinary Collaborative
Journal
Multidisciplinary Collaborative Journal
| Vol.0
4
| Núm.0
3
|
Jul
–
Sep
| 202
6
| https://mcjournal.editorialdoso.com
r
esultados mostraron que, durante la administración de psilocibina, los voluntarios
experimentaron cambios perceptuales agudos, experiencias subjetivas y cambios en el
estado de ánimo. Dos meses después de
la experiencia con psilocibina, los voluntarios
evaluaron el evento como algo que tuvo un significado personal y espiritual considerable.
Además, los participantes reportaron aumentos en su apreciación estética, imaginación y
creatividad.
Gro
b
et al
. (2011)
estudio la depresión y estado de ánimo en pacientes con un avanzado
estado de cáncer. Sus resultados demostraron una tendencia hacia una disminución en la
depresión después de la psilocibina, con una reducción promedio del 30 % en las
pu
ntuaciones de depresión un mes después del tratamiento. Además, mostró una tendencia
a la mejora del estado de ánimo dos semanas después de la administración de la psilocibina.
MacLean
et al
. (2011)
evaluaron cómo la psilocibina afecta los cinco dominios de la
personalidad: neuroticismo, extraversión, apertura a la ex
periencia, amabilidad y conciencia.
Los resultados mostraron que después de una sesión de alta dosis de psilocibina, hubo
aumentos significativos en el rasgo de apertura a la experiencia. Este rasgo incluye aspectos
como la apreciación estética, imaginació
n y creatividad. Para los participantes que tuvieron
experiencias místicas durante la sesión con psilocibina, la apertura a la experiencia se
mantuvo significativamente más alta que el nivel inicial más de un año después de la sesión.
Estos hallazgos sugie
ren que la psilocibina y las experiencias místicas asociadas pueden
jugar un papel específico en los cambios en la personalidad adulta, especialmente en el
rasgo de Apertura a la experiencia.
Carhart
-
Harris
et al
. (2012a)
mencionan en su investigación como el uso de la psilocibina y
un protocolo de resonancia magnética funcional (fMRI), en la cual se utilizaron la perfusión
arterial con marcaje de espín y la fMRI dependi
ente del nivel de oxígeno en sangre (BOLD)
para mapear el flujo sanguíneo cerebral y los cambios en la oxigenación venosa, antes y
después de las infusiones intravenosas de placebo y psilocibina. Se observaron cambios
profundos en la consciencia tras la ad
ministración de psilocibina, así como disminuciones en
el flujo sanguíneo cerebral y la señal BOLD, siendo estas máximas en las regiones centrales,
como el tálamo y las cortezas cinguladas anterior y posterior. La psilocibina causó una
disminución signific
ativa en el acoplamiento positivo entre la corteza prefrontal media y la
corteza cingulada posterior. Estos resultados sugieren firmemente que los efectos subjetivos
de las drogas psicodélicas se deben a una disminución de la actividad y la conectividad en
los principales nodos conectores del cerebro, lo que permite un estado de cognición sin
restricciones.
Carhart
-
Harris
et al
. (2012b)
realizaron un estudio a partir de la hipót
esis sobre la psilocibina
la cual facilita el acceso a los recuerdos y emociones personales comparando las respuestas
subjetivas y neuronales a los recuerdos autobiográficos. Evidenciaron que los recuerdos más
significativos se dieron en las regiones límbi
cas y estriatales durante la fase inicial, en la fase
final la activación se concentró en la corteza prefrontal medial, con la psilocibina se
identificaron activaciones adicionales en áreas corticales visuales y sensoriales, en la fase
tardía ausentes de p
lacebo las valoraciones relacionadas con la vividez de las imágenes y
la intensidad de las memorias resultaron más elevadas, teniendo una correlación positiva ya
que mejora el recuerdo autobiográfico y esto puede ser útil en psicoterapia como herramienta
p
ara facilitar el recuerdo de recuerdos destacados.
Multidisciplinary Collaborative Journal
| Vol.0
4
| Núm.0
3
|
Jul
–
Sep
| 202
6
| https://mcjournal.editorialdoso.com
R
uthes
et al
.
(2013)
evaluaron los posibles efectos antiinflamatorios y anticonceptivos de un
heterogalactano (FMG
-
Am) y un
β
-
d
-
glucano (
β
GLC
-
Am) aislados de
A. muscaria
para el
tratamiento del dolor posoperatorio. Sus resultados indicaron que
β
GLC
-
Am es efectivo en
la reducción tanto del dolor neurogénico (temprano) como del dolor inflamatorio (tardío), con
una eficacia notable en la fase tardía. Mientras que, FMG
-
Am no tiene efecto en el dolor
neurogénico, pero es efectivo en el dolor inflamatorio, aunque a dosis me
nores en
comparación con
β
GLC
-
Am. En general, FMG
-
Am y
β
-
d
-
glucano tienen potencial
antiinflamatorio y antinociceptivo, y produjeron una potente inhibición del dolor inflamatorio,
específicamente, con 91 ± 8 % (30 mg/kg) y 88 ± 7% (10 mg/kg), respectivamen
te.
Johnson
et al
. (2014)
incluyó a 15 fumadores dependientes de nicotina que estaban
psíquicamente sa
nos. Se administraron dosis moderadas (20 mg/70 kg) y altas (30 mg/70
kg) de psilocibina por un periodo de 15 semanas para dejar de fumar. En el seguimiento de
seis meses, 12 de los 15 participantes (80 %) lograron abstinencia de siete días en el punto
de
seguimiento, lo que significa que no habían fumado durante los siete días previos al
seguimiento. Este resultado es significativamente superior a las tasas de abstinencia
generalmente reportadas con otras terapias conductuales y/o farmacológicas, que suele
n
ser inferiores al 35 %. Estos resultados sugieren que la psilocibina podría ser un
complemento potencialmente eficaz en tratamientos para dejar de fumar.
Bogenschutz
et al
. (2015)
analizaron 10 voluntarios con dependencia al alcohol y los mismos
que recibieron psilocibina administrada oralmente en una o dos sesiones supervisadas.
Además, los par
ticipantes recibieron terapia de mejora motivacional al prepararse para las
sesiones de psilocibina. Durante las primeras cuatro semanas del tratamiento (cuando los
participantes no habían recibido psilocibina), no se observó un aumento significativo en la
abstinencia. Sin embargo, tras la administración de psilocibina, la abstinencia aumentó de
manera significativa (p < 0.05). Los beneficios en la abstinencia se mantuvieron en el
seguimiento de las 36 semanas. Los autores sugieren que la psilocibina podría
ser un
tratamiento prometedor para la dependencia del alcohol, con efectos positivos en la
abstinencia y reducción del deseo de beber.
Ross
et al
. (2016)
realizaron un estudio doble ciego controlado con placebo, a 29 pacientes
con ansiedad y depresión relacionadas con el cáncer, fueron asignados al azar para recibir
un tratamiento con una dosis única de psilo
cibina (0.3 mg/kg) o niacina (un placebo), ambos
junto con psicoterapia. La psilocibina mostró mejoras inmediatas, sustanciales y sostenidas
en la ansiedad y la depresión, así mismo una disminución en la desmoralización
relacionadas con el cáncer. En el se
guimiento de 6 meses, la psilocibina continuó mostrando
efectos ansiolíticos (reducción de la ansiedad) y antidepresivos duraderos.
Aproximadamente el 60
-
80 % de los participantes mantuvieron reducciones clínicamente
significativas en la depresión o ansied
ad.
Lee
et al
. (2018)
describieron aspectos del uso de
A. muscaria
en el este de Siberia. Los
líderes espirituales u "hombres medicina" de estas culturas eran conocidos como shamans.
Estos desempeñaban un papel central en la vida religiosa y ceremonial de sus comunidades.
Amanita muscaria
se recolectaba de los bosques de
abedules locales y se utilizaba en los
ritos religiosos de los shamans. El uso de este hongo en los rituales estaba profundamente
arraigado en las creencias míticas y culturales de estos pueblos. En este sentido, el uso de
este hongo está asociado con la
leyenda mítica del "Gran Cuervo".
Multidisciplinary Collaborative Journal
| Vol.0
4
| Núm.0
3
|
Jul
–
Sep
| 202
6
| https://mcjournal.editorialdoso.com
La
cerda
et a
l
. (2019)
desarrollaron su estudio en Brasil cuyo objetivo fue diseñar péptidos
antimicrobianos a partir de la enzima psilocibina sintetasa de
P. cubensis
, con el fin de que
dichos péptidos pudieran insertarse fácilmente en las membranas lipídicas, de e
sta manera,
favorecer la eliminación de microorganismos patógenos, como la bacteria
Klebsiella
pneumoniae
. Para lograrlo, la secuencia original de la enzima fue reducida y modificada,
generando dos péptidos, los análisis computacionales confirmaron que las
estructuras de
los péptidos eran estables y válidas, con todos los residuos ubicados en regiones correctas.
De esta forma, podría actuar como un compuesto con potencial antimicrobiano. El péptido
se identificó como un candidato prometedor para el desarrol
lo de nuevas herramientas
biotecnológicas frente a bacterias resistentes, como
K. pneumoniae
, y se recomendó realizar
pruebas
in vitro
para evaluar su eficacia.
Torres (2019)
analizó esculturas en piedra y de orfebrería, especulando el uso de hongos
alucinógenos en ceremonias en los Andes norte de Colombia. El mismo que indicó que los
hongos del género
Psilocybe
están ampliamente distribuidos en Colombia, pero nunca se ha
reportado su uso ritual y psicoactivo en culturas nativas de ese país.
Dharumadurai
et al
. (2020
)
realizaron un estudio en la India donde se pudo llevar a cabo la
identificación, conservación y potencial médico y biológico dando como resultado que el
extracto de
P. cubensis
, tiene notorias eficacias antibacterianas y larvicidas contra
mosquitos.
Nkadimeng
et a
l
. (2020a)
este trabajo se realizó en el sur de África donde investigaron los
efectos y la seguridad de
P. cubensis
y
P. cyanescens
en condiciones patológicas de
hipertrofia cardíaca inducida por endotelina
-
1 y la lesión celular en cardiomiocitos. Los
h
ongos fueron desecados en el horno y posteriormente se obtuvieron extractos mediante
procedimientos de extracción con agua fría y caliente. Los resultados demostraron que los
extractos acuosos
las dos especies de hongos
no exacerbaron la
hipertrofia patológica
inducida por endotelina
-
1 y, además, ejercieron un efecto protector frente a la lesión y la
muerte celular inducidas.
Nkadimeng
et al
. (2020b)
llevaron a cabo un estudio en Sudáfrica donde se emostró que los
extr
actos del hongo de Natal,
Psilocybe natalensis
, poseen propiedades antioxidantes y
antiinflamatorias. Estas propiedades fueron determinadas mediante análisis fitoquímico para
establecer la citotoxicidad y antioxidantes de los extractos. Los resultados indi
can que las
muestras obtenidas a través de agua caliente, agua fría y etanol reducen significativamente
la inflamación al disminuir los medidores inflamatorios como óxido nítrico y la prostaglandina
confirmando de manera concluyente sus efectos antioxidant
es. Los análisis y observaciones
químicas sugieren un potencial terapéutico elevado de
P. natalensis
para el manejo de
enfermedades asociadas a la inflamación y estrés oxidativo.
Olivarez
-
González (2020) realizó un estudio en México, sobre la degradación de colorantes
textiles por medio de enzimas lacasa generadas por el hongo reishi,
Ganoderma licidum
y
P. zapotecorum
. El procedimiento que se llevó a cabo fue el aislamiento y puri
ficación del
micelio, la determinación cualitativa y cuantitativa de la actividad lacasa en medios de
cultivos, sólido y líquido, y la purificación enzimática mediante cromatografía de intercambio
iónico, con el fin de comparar la actividad de degradación
entre ambas especies. Los
resultados indicaron que ambos organismos lograron producir enzimas capaces de actuar
sobre los colorantes evaluados, generando distintos grados de decoloración y demostrando
el potencial biotecnológico de ambas especies.
Multidisciplinary Collaborative
Journal
Multidisciplinary Collaborative Journal
| Vol.0
4
| Núm.0
3
|
Jul
–
Sep
| 202
6
| https://mcjournal.editorialdoso.com
V
oynova
et al
. (2020)
describió que
A. muscaria
podría ofrecer una variedad de beneficios
para la protección celular y la salud en general, incluyendo ne
uroprotección,
cardioprotección, hepatoprotección y reducción de la inflamación y el estrés oxidativo. Sin
embargo, los autores indicaron que se necesitan estudios exhaustivos para validar la eficacia
y seguridad de
A. muscaria
y sus compuestos, ya sea de
forma aislada o en combinación
con otros tratamientos.
Bogadi y Kaštelan (2021)
en su estudio, mencionan el caso de un paciente
joven de 16 años
que presentaba ansiedad severa como aislamiento social y problemas académicos en la
escuela. Aunque recibía psicoterapia y el consumo ocasional de marihuana, no ayudaron a
la mejora de su situación. No obstante, luego de que el joven consu
miera psilocibina durante
tres ocasiones en el lapso de un año, se pudo presenciar cambios positivos importantes. El
adolescente empezó a implicarse con mayor frecuencia en actividades grupal, mostrando
una notable reducción en sus niveles de ansiedad y lo
grando expresarse con mayor fluidez.
Los autores mencionan que estos avances tan rápidos y duraderos son poco comunes sin
la ayuda de la microdosificación de
Psilocybe
.
Carhart
-
Harris
et al
. (2021)
realizaron un estudio en el Imperial College de Londres, donde
compararon la eficacia de la psilocibina, con el escitalopram, un ant
idepresivo de referencia,
en el tratamiento de pacientes con depresión moderada a grave. El estudio incluyó dos
grupos: uno recibió una dosis alta de psilocibina dos veces al día más un placebo; el otro
grupo recibió escitalopram más una microdosis de psil
ocibina diariamente como control
durante seis semanas. Los resultados primarios, medidos por las puntaciones de la
depresión en la QIDS
-
SR
-
16, no mostraron diferencias estadísticamente significativas entre
los dos grupos; sin embargo, en términos de result
ados secundarios, los pacientes que
recibieron psilocibina experimentaron mejoras más rápidas y mayores en los niveles de
ansiedad, felicidad, calidad del sueño y funcionamiento social, lo que refleja un mayor
impacto positivo en la vida diaria.
Davis
et al
. (2021)
en su ensayo clínico estandarizaron los sustanciales y rápidos efectos
antidep
resivos de la terapia de psilocibina asistida con apoyo psicológico en pacientes con
Trastorno Depresivo Mayor (TDM). Los efectos terapéuticos son diferentes que en los de
ketamina, la terapia con psilocibina persistió durante al menos cuatro semanas donde
el 71
% de los participantes continuó mostrando una respuesta clínicamente significativa
(reducción ≥ 50 % en la puntuación de la escala de Calificación de la Depresión de Hamilton,
GRID
-
HAMD) en la cuarta semana de seguimiento. No se observaron eventos a
dversos
graves en este ensayo. Durante una sesión, se produjo un aumento transitorio de la presión
arterial que superó los criterios del protocolo para una evaluación más frecuente. Los
hallazgos actuales en pacientes con TDM, son consistentes con los resu
ltados de estudios
que informaron sobre la efectividad de la terapia asistida con psilocibina que producen
efectos antidepresivos en pacientes con cáncer que presentaban angustia psicológica.
Dushkov
et al
. (2021)
investigaron en Bulgaria, sí los extractos de los hongos cola de pavo,
Trametes versicolor
; repisa de palo,
Lenzites betulina
; agarico yesc
a,
Fomes fomentarius
;
yesquero de Abedul,
Fomitopsis betulina
y
A. muscaria
pueden complementar los
tratamientos existentes para el cáncer de piel y pulmón o incluso descubrir nuevos
tratamientos basados en compuestos aislados de estos hongos. De manera pr
eliminar se
encontró que todos los extractos de hongos mostraron grados variados de citotoxicidad,
incluso a bajas concentraciones. Esto indica que los hongos podrían tener potencial para
influir en el tratamiento del cáncer.
Multidisciplinary Collaborative Journal
| Vol.0
4
| Núm.0
3
|
Jul
–
Sep
| 202
6
| https://mcjournal.editorialdoso.com
Za
vadinack
et al
. (2021)
hicieron una evaluación biológica de dos polisacár
idos derivados
de los cuerpos fructíferos de
A. muscaria
: GAL
-
Am (
α
-
D
-
galactano) y GLC
-
Am (
β
-
D
-
glucano). GAL
-
Am y GLC
-
Am mostraron una reducción selectiva de la proliferación en la
línea celular de melanoma B16
-
F10, sin afectar la línea celular de fibrobla
stos BALB/3T3 (no
tumoral). Así, el estudio resalta el potencial de los polisacáridos derivados de
A. muscaria
en el desarrollo de terapias contra el cáncer, específicamente para el melanoma, y sugieren
que podrían ser considerados para investigaciones adi
cionales en oncología.
Bogenschutz
et al
. (2022)
desarroll
aron un ensayo con 95 participantes
aleatoriamente
basándose en el estudio prueba de concepto, demostrando que la psilocibina, combinada
con psicoterapia, reduce significativamente las adicciones, previamente la administración de
dosis controladas de esta sustancia fueron por vía oral en un
a capsula de acuerdo al peso
corporal , junto con sesiones de psicoterapia en el que se midieron la presión arterial y
frecuencia cardiaca a intervalos de 30 a 60 minutos de cada integrante durante el
tratamiento, al final su grado de certeza funciono de
spués de cada sección favoreció una
reducción significativa y duradera en el consumo de alcohol en pacientes, sin generar efectos
secundarios adversos.
Cabrera
-
Acatitla (2022)
realizó un estudio en México, sobre la degradación del colorant
e
azoico violeta 51 por el hongo de la pudrición blanca,
Pleurotus ostreatus, P. cubensis
y
P.
yungensis
. Este proceso se dio mediante la separación de
P. cubensis y P. yungensis
, con
el objetivo de comparar su actividad enzimática con la de
P. ostreatus
.
La finalidad fue
detectar la actividad de la enzima lacasa mediante la degradación parcial de diferentes
colorantes a una concentración de 30 ppm, empleando placas Petri con medio sólido. Dando
como resultado que cada una de las especies estudiadas demostr
ó la capacidad de
desarrollarse en presencia de todos los colorantes, demostrando su potencial para
degradarlos.
Goodwin
et al
. (2022)
evaluaron la eficacia de la psilocibina, en pacientes con depresión
resistente al tratamiento, una de las más difíciles de afrontar. Los participantes recibieron
dosis únicas de psilocibina (25 mg, 10 mg o 1 mg) en
un entorno terapéutico controlado,
junto con apoyo psicológico. La reducción de los síntomas se comparó entre los grupos
utilizando la Escala de Calificación de la Depresión de Montgomery
-
Asberg (MADRS). Los
resultados mostraron que la dosis de 25 mg resu
ltó en reducciones rápidas y clínicamente
significativas de los síntomas depresivos, con efectos observados en los primeros días y, en
algunos casos, sostenidos hasta 12 semanas después de la intervención. Este estudio es
crucial porque posiciona a la psil
ocibina como un agente terapéutico potencialmente
disruptivo con el potencial de cambiar el paradigma terapéutico de los trastornos mentales
graves.
O’Donnell
et al
. (2022)
proporcionaron a pacientes con dependencia al alcohol dosis orales
de psilocibina y de difenhidramina (place
bo activo) en cada una de las dos sesiones (en las
semanas 4 y 8). Al mismo tiempo, los pacientes participaron en psicoterapia durante 12
semanas. Los resultados indicaron que el porcentaje de días de consumo excesivo de
alcohol durante el período de estud
io de 32 semanas fue del 9,7% para el grupo de
psilocibina y del 24 % para el grupo de difenhidramina. El grupo de psilocibina también tuvo
un menor consumo diario promedio de alcohol. De esta manera, el uso de psilocibina junto
con la terapia conductual p
uede reducir la cantidad de días de consumo excesivo de alcohol
y la cantidad total de alcohol consumido.
Multidisciplinary Collaborative Journal
| Vol.0
4
| Núm.0
3
|
Jul
–
Sep
| 202
6
| https://mcjournal.editorialdoso.com
S
trauss
et al
. (2022)
propusieron una visión general de la diversidad, sistemática molecular
y la ecología de diversos hongos psicodélicos, como la
Psilocibina
,
P
anaeolus
,
Pluteus
y
Gymnopilus
. En el cual mencionan que los hongos psicodélicos se producen de forma
natural tanto la psilocibina y la psilocina, son dos componentes psicoactivos presentes en
los hongos alucinógenos, teniendo el potencial terapéutico para diversos trastornos
mentales
sin la adicción ni los riesgos de sobredosis que presentan otras drogas
psicoactivas, como la cocaína, las metanfetaminas y el alcohol. Se centraron en la
identificación, taxonomía y clasificación de las especies, los datos disponibles sobre
secuencias de
ADN y las especies psicodélicas de
Psilocybe
,
Panaeolus
,
Pluteus
y
Gymnopilus
, así como géneros de aspecto similar que podrían ser perjudiciales.
Cabrera y Benavidez (2023)
mencionan el caso de un paciente joven de 18 años que
consumía
P. cubensis
de forma ocasional, el mism
o que fue internado en el hospital con
sintamos de dolor torácico y tos seca. Las evaluaciones radiográficas revelaron una
formación quística en el pulmón izquierdo, originado principalmente por un patógeno
conocido como
Echinococcus granulosus
, según los
autores, el paciente habría adquirido
esta enfermedad al ingerir
P. cubensis
, ya que este hongo mágico crece sobre el estiércol
de vacas, la cual puede estar contaminado por
E. granulosus
. Estos huevos se liberan a
través de las heces del animal. Por ello
, los autores señalan que el uso recreativo de
P.
cubensis
puede representar una vía de transmisión para el ser humano.
Escamilla
et al
. (2023)
realizaron un ensayo en pacientes con trastorno depresivo mayor
para evaluar la seguridad y la eficacia de la psilocibina pre
sente en
Psilocybe cubensis.
Este
estudio comparó la eficacia de la psilocibina administrada en dos dosis únicas
(acompañadas de psicoterapia asistida) con el modelo de cuidado tradicional en el Instituto
Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz en
Ciudad de México. Este estudio
propuso al alcaloide extraído de
P. cubensis
como una alternativa potencialmente eficaz y
segura frente a los tratamientos tradicionales (antidepresivos) para la depresión mayor.
Lawrence (2023)
analizó un caso clínico en el que se evaluó el uso de psilocibina para el
tratamiento agudo de migrañas en un paciente, demostrando niveles aceptables de control
de este tipo de enfermedades con l
a administración adecuada de este alcaloide.
Muller
et al
. (2023)
investigaron en Argentina los efectos de diferentes dosis de hongos con
psilocibina extraídos de
P. cubensis
en los movimientos oculares y la percepción estética de
estímulos visuales complejos como pinturas. El estudio
demostró que, con dosis altas de
psilocibina, los participantes mostraron una exploración visual más centrada en áreas
específicas de las pinturas. Esto significa que se fijaron más en detalles específicos en lugar
de hacer movimientos oculares más amplios
. Además, los participantes reportaron una
mayor respuesta emocional bajo la condición de dosis alta. También, informaron estar en un
estado de flujo más pronunciado, un estado mental en el que están completamente inmersos
y concentrados en la tarea.
Von Rotz
et al
. (2023)
evaluaron u
na dosis única (0,22 mg/kg) de psilocibina con apoyo
psicológico. Después de la intervención, la gravedad de los síntomas disminuyó en 13 puntos
absolutos en comparación con el valor inicial y en 13,2 puntos 14 días después de la
intervención. Este ensayo
muestra que una dosis única moderada es eficaz para disminuir
rápidamente los síntomas de depresión hasta 14 días después de la intervención.
Multidisciplinary Collaborative Journal
| Vol.0
4
| Núm.0
3
|
Jul
–
Sep
| 202
6
| https://mcjournal.editorialdoso.com
H
ernández
-
León
et al
. (2024)
encontró que
P. cubensis
tiene efectos prometedores en el
tratamiento de la ansiedad y la depresión, sin causar daño neurológico debido a su baja
toxicidad. Sin embargo, un compuesto análogo a la psilocibina denominado la
me
tilpsilocibina encontrado en
P. cubensis
, también tendría potencial médico, por su
influencia a nivel cerebral con base en pruebas de laboratorio efectuada en ratones.
Zarankin
et al
. (2024)
en su estudio realizado en Argentina, postuló un tratamiento con
P.
cubensis
, para tratar el trastorno de depresión de un paciente de 19 años donde se
administró una m
icrodosis de psilocibina por un periodo de siete meses. Dado que, los
tratamientos para este tipo de trastornos requieren de terapias a largo plazo, en este caso
se exploró una nueva alternativa. La evaluación, que incluyó la anamnesis, análisis de
laborat
orio y la escala de depresión de Hamilton, demostró una reducción en los tratamientos
farmacológicos convencionales, sin presentar síntomas de discontinuidad y mejorando
significativamente las relaciones de comunicación social y bienestar general. Estos
ha
llazgos sugieren que, el acompañamiento clínico en la autoadministración de microdosis
de psilocibina podría representar un avance terapéutico seguro y prometedor.
Meshkat
et al
. (2025)
realizaron una revisión bibliográfica acerca de la farmacocinética de la
psilocibina en humanos y animales. Los autores sosti
enen que después de la administración
oral, la psilocibina se des fosforila rápidamente en el ambiente ácido del estómago o por
enzimas el intestino, riñón y la sangre lo que genera psilocina, un compuesto fenólico. Este
metabolito atraviesa con facilidad
la barrera hematoencefálica para producir sus efectos. Las
investigaciones farmacocinéticas revelaron que la magnitud de los efectos psicodélicos
depende de la concentración de psilocina en el plasma y cerebro. Así mismo, los estudios
clínicos indicaron qu
e una dosis única produce cambios significativos en el estado de ánimo
y la percepción, lo que respalda su potencial uso terapéutico.
La farmacocinética de la
psilocibina demuestra una variabilidad significativa en función de la dosis, la vía de
administr
ación y la especie.
3.
4
Usos etnobotánicos de los hongos alucinógenos
Con respecto al uso etnobotánico de los hongos psilocibios tiene un enfoque local
en Ecuador, donde se han registrado prácticas tradicionales. A nivel mundial se
recalcan los usos de las especies
Panaeolus
y
Psilocybe
, las cuales han sido
empleadas en cere
monias de carácter espiritual, en la medicina ancestral y,
recientemente, en investigaciones científicas relacionadas con la salud mental (
T
abla
2).
Tabla 2.
Usos etnobotánicos de los hongos alucinógenos.
Especie
Descripción
Referencia
Panaeolus antillarum
Uso de rituales mitológicos
Suárez & Arenas (2024)
Panaeolus campanulatus
Panaeolus foenisecii
Mitológico: etnias Tsáchilas y
Kichwas amazónicos
Trujillo (2009)
Panaeolus papilionaceus
Panaeolus
semiovatus
Multidisciplinary Collaborative Journal
| Vol.0
4
| Núm.0
3
|
Jul
–
Sep
| 202
6
| https://mcjournal.editorialdoso.com
Psilocybe baeocystis
Psilocybe caerulescens
Guzmán (2008)
Psilocybe coprophila
Psilocybe cubensis
Allen & Merlin (1992)
Psilocybe montana
Psilocybe yungensis
Schultes (1966)
Dyctinema waorani
Usos en rituales Waorani
Schmull
et
al
. (2014)
Schultes (1966)
indicó que la cultura Yurimagua, en Perú, usaba una bebida ritual que
probablemente incluía al hongo del genio,
Psilocybe yungensis
, especie también usada en
México y Bolivia para hacer rituales.
Lowy (1974)
a través de su investigación en México, Guatemala y Honduras, descubrió una
tradición que asocia a
A. muscaria
con el trueno en algunas regiones. En este sentido en su
investigación en Antigua (Guatemala),
describió cómo el término quiché
kaqulja
se usa para
referirse a esta especie, indicando una asociación cultural con el trueno y el relámpago. Por
su parte, en Chiapas, México,
A. muscaria
, conocido como un hongo venenoso, que habita
en la región de Chiapa
s el nombre de "yuyo de rayo" en San Cristóbal de Las Casas y Tuxtla
Gutiérrez. Aquí, "yuyo" se refiere al hongo, y "rayo" alude al trueno o relámpago, sugiriendo
la toxicidad del hongo como algo peligroso y asociado con fenómenos naturales destructivos.
Badham (1984)
en su investigación realizada, menciona, la historia y el uso de
P. cubensis
por las culturas mexicanas, la misma que desde hace tiempos remotos ha tenido fines
medicinales para las distintas culturas. El autor menci
ona que, a pesar de la baja toxicidad
y la variabilidad en los niveles de psilocibina que presentan distintas especies puede
ocasionar efectos impredecibles. Asimismo, señala que en la actualidad el consumo de
P.
cubensis
ha perdido el valor e interés por
las ceremonias tradicionales y se ha popularizado
principalmente con fines recreativos.
Guzmán (2008)
describió que los matlazincas del Nevado de Toluca, veneraban a los
hongos de las aguas,
Psilocybe muliercula
y
el hongo santito,
P. s
anctorum
, llamándolos
“santitos”. En el estado de Puebla, los Nahuatl de Necaxa usan para rituales al hongo
derrumbre,
Psilocybe caerulescens
y
P. mexicana
, conocidos como “
teotlaquilnanácatl
” u
“hongo sagrado que pinta o describe”. También, en el estado d
e Oaxaca, el uso ritual de
hongos psilocibios está documentado entre diversas comunidades indígenas, incluyendo los
Mazatecos, Mixes, Zapotecos y Chatinos. Estas comunidades utilizan especies como
Psilocybe caerulescens
,
Psilocybe mexicana
,
P. cubensis
y a
l hongo de la corono de Cristo,
Psilocybe zapotecorum
,
en sus prácticas ceremoniales y espirituales. Cada grupo tiene sus
propias tradiciones y métodos para utilizar estos hongos sagrados, que juegan un papel
crucial en su vida cultural y religiosa.
Trujillo (2009)
documentó un registro de macromicetos, macroliquenes y mixomicetos que
fueron utilizados en 13
comunidades en las cuatro regiones del Ecuador, de las visitas a
estas comunidades se obtuvieron 2942 registros de macrohongos de los cuales 477
representan familias y filos para los cuales se reportaron usos como: medicinal, recreativo,
ornamentales, rit
uales, mitológicas, alucinógenas y venenosas.
Multidisciplinary Collaborative Journal
| Vol.0
4
| Núm.0
3
|
Jul
–
Sep
| 202
6
| https://mcjournal.editorialdoso.com
Trut
mann (2012)
encontró varias piedras en forma de hongos en Perú que proveen evidencia
de uso ritual en varias áreas de la Costa y Sierra, estos registros históricos datan del 1200
A.C.
4
. Conclusiones
La presente revisión bibliográfica concluyó que existen 125 000 especies de hongos en el
mundo y de estos hay 271 hongos que son del orden Agaricales de los cuales tienes
diferentes tipos de usos como, por ejemplo: el recreativo y ritual de hongos alucinóg
enos ha
sido documentado a lo largo de la historia en diversas regiones del mundo, reflejando una
rica tradición cultural y una variada aplicación de estos hongos.
Los estudios recientes han demostrado el potencial terapéutico de los hongos psilocibios,
e
specialmente de la psilocibina, en el tratamiento de trastornos psiquiátricos y psicológicos,
así como anticancerígenos. El uso ritual de estos hongos, documentado extensamente en
América y Asia, los cuales evidencian una conexión profunda entre estas prác
ticas y las
creencias culturales locales. En conjunto, estos hallazgos no solo destacan la importancia
cultural y recreativa de los hongos alucinógenos, sino también su potencial para innovar en
el campo de la medicina psicológica, psiquiátrica y farmacoló
gica.
Contribución de los autores:
Conceptualización,
E.A.C.T.
;
metodología
,
E.A.C.T.
,
M.D.C.M., K.P.C.A., A.R.M.M. y E.N.L.R.
;
software:
E.A.C.T.
, K.P.C.A., A.R.M.M. y E.N.L.R.
;
validación,
E.A.C.T.
, M.D.C.M. y K.P.C.A.
;
análisis formal,
E.A.C.T.
,
M.D.C.M., K.P.C.A.,
A.R.M.M. y E.N.L.R.
;
análisis formal,
E.A.C.T.
, M.D.C.M., K.P.C.A., A.R.M.M. y E.N.L.R.
;
investigación,
E.A.C.T.
, M.D.C.M., K.P.C.A., A.R.M.M. y E.N.L.R.
;
recursos,
E.A.C.T.
,
M.D.C.M., K.P.C.A., A.R.M.M. y E.N.L.R.
;
curación de datos, M
.D.C.M. y K.P.C.A.;
escritura
-
borrador original, E.A.C.T., M.D.C.M., K.P.C.A., A.R.M.M. y E.N.L.R.; escritura
-
revisión y
edición, E.A.C.T.,
M.D.C.M. y K.P.C.A.
;
visualización, M.D.C.M.; supervisión, MDCM.
Financiamiento:
esta investigación no ha recibido
ningún tipo de financiación.
Agradecimientos:
esta investigación proviene del trabajo de fin de grado para la obtención
del título profesional de bióloga de Érika Anahí Chillogallo Torres.
Declaración de disponibilidad de datos:
los datos están disponibles previa solicitud al
autor de correspondencia.
Declaración de conflictos de interés:
los autores declaran que no tienen conflicto de
intereses.
Referencias bibliográficas
Adeyinka, D., Forsyth, D., Currie, S. & Faraone, N. (2025).
Neurobiology of psilocybin: A
comprehensive overview and comparative analysis of experimental models.
Frontiers
in Systems Neuroscience, 19
.
https://doi.org/10.3389/fnsys.2025.1585367
Alarcón, J., Foncea, L., Aguila, S., & Alderete, J. B. (2006) Biotransformation of tryptophan
by liquid medium culture of
Psilocybe coprophila
(Basidiomycetes),
Zeitschrift für
Naturforschung C, Journal of Bi
osciences, 61
(11
-
12), 806
-
808.
Allen, J., & Merlin, M. (1992). Psychoactive mushroom use in Koh Samui and Koh Pha
-
Ngan,
Thailand.
Journal of Ethnopharmacology, 35,
205
-
228.
https://doi.org/10.1
016/0378
-
8741(92)90020
-
R
Multidisciplinary Collaborative Journal
| Vol.0
4
| Núm.0
3
|
Jul
–
Sep
| 202
6
| https://mcjournal.editorialdoso.com
A
raújo, A. M., Carvalho, F., Bastos, M. de L., Guedes de Pinho, P., & Carvalho, M. (2015).
The hallucinogenic world of tryptamines: An updated review.
Archives of Toxicology,
89
(8), 1151
-
1173.
https://doi.org/10.1007/s00204
-
015
-
1513
-
x
Arunotayanun, W., & Gibbons, S. (2012). Natural product ‘legal highs’.
Natural Product
Reports, 29
, 1304
-
1316.
https://doi.org/10.1039/c2np2
0068f
Badalyan, S., Barkhudaryan, A., & Rapior, S. (2019).
Recent progress in research on the
pharmacological potential of mushrooms and prospects for their clinical application
. In:
Agrawal, D., Dhanasekaran, M. (eds.).
Medicinal Mushrooms
. Springer, Sin
gapore.
https://doi.org/10.1007/978
-
981
-
13
-
6382
-
5_1
Badham, E. R. (1984). Ethnobotany of psilocybin mushrooms, especially
Psilocybe cubensis
.
Journal of Ethnopharmacology, 10 (2), 249
-
254.
https://doi.org/10.1016/0378
-
8741(84)90007
-
2
Bandara, A., Rapior, S., Bhat, D. J., Kakumyan, P., Chamyuang, S., Xu, J., & Hyde, K. (2015).
Polyporu
s umbellatus
, an edible
-
medicinal cultivated mushroom with multiple
developed health
-
care products as food, medicine and cosmetics: A review.
Cryptogamie Mycologie, 36
, 3
-
42. https://doi.org/10.7872/crym.v36.iss1.2015.3
Batallas, R. (2021). Catálogo de hon
gos (Ascomycota y Basidiomycota) de la Colección
Micológica del Herbario Nacional del Ecuador (QCNE) del Instituto Nacional de
Biodiversidad (INABIO).
ACI Avances en Ciencias e Ingenierías, 12
, 10.
https://doi.org/10.18272/aci.v12i1.1755
Beug, M., & Bigwood, J. (1982). Psilocybin and psilocin levels in twenty species from seven
genera of wild mushrooms in the Pacific Northwest, U.S.A.
Journal of
Ethnopharmacology, 5
, 271
-
285. https://doi.org/10.1016
/0378
-
8741(82)90013
-
7
Bogadi, M., & Kaštelan, S. (2021). A potential effect of psilocybin on anxiety in neurotic
personality structures in adolescents.
Croatian Medical Journal, 62
(5), 528
-
530.
https
://doi.org/10.3325/cmj.2021.62.528
Bogenschutz, M., Forcehimes, A., Pommy, J., Wilcox, C., Ribeiro Barbosa, P. C., &
Strassman, R. (2015). Psilocybin
-
assisted treatment for alcohol dependence: A proof
-
of
-
concept study.
Journal of Psychopharmacology, 29
.
https://doi.org/10.1177/0269881114565144
Bogenschutz, M. P., Ross, S., Bhatt, S., Baron, T., Forcehimes, A. A., Laska, E., Mennenga,
S. E., O’Donnell, K., Owens, L. T., Podrebarac, S., Rotrosen, J., Tonigan, J. S., &
Worth, L. (2022).
Percentage of heavy drinking days following psilocybin
-
assisted
psychotherapy vs placebo in the treatment of adult patients with alcohol use disorder:
A randomized clinical trial.
JAMA Psychiatry, 79
(10), 953
-
962.
https://doi.org/10.1001/jamapsychiatry.2022.2096
Cabrera, B. R. M., & Benavidez, A. L. O. (2023). Hidatidosis pulmonar por consumo de
Psilocybe cubensis
.
Ateneo, 25
(2), 50
-
58.
Cabrera
-
Acatitla, E. C. (2022).
Degradación del colorante azoico violeta 51 por los hongos
de la pudrición blanca: Pleurotus ostreatus (Jacq. Ex Fr.) Kummer., Psilocybe cubensis
(Singer) y Psilocybe yungensis (Singer & A.H. Sm.) (Basidiomycota)
. Tesis de
p
regrado, Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.
https://hdl.handle.net/20.500.12371/18280
Cappelletti, S., Piacentino, D., Sani, G., & Aromatario, M. (2015).
Caffeine: Cognitive and
physical pe
rformance enhancer or psychoactive drug?
Current Neuropharmacology,
13
(1), 71
-
88.
https://doi.org/10.2174/1570159X13666141210215655
Multidisciplinary Collaborative Journal
| Vol.0
4
| Núm.0
3
|
Jul
–
Sep
| 202
6
| https://mcjournal.editorialdoso.com
C
arhart
-
Harris, R., Leech, R., Williams, T. M., Erritzoe, D., Abbasi, N., Bargiotas, T., Hobden,
P., Sharp, D., Evans, J., Feilding, A., Wise, R., & Nutt, D. (2012a). Implications for
psychedelic
-
assisted psychotherapy: Functional magnetic resonance imagin
g study
with psilocybin.
The British Journal of Psychiatry: The Journal of Mental Science, 200
,
238
-
244.
https://doi.org/10.1192/bjp.bp.111.103309
Carhart
-
Harris, R. L., Erritzoe, D., Williams, T.,
Stone, J. M., Reed, L. J., Colasanti, A.,
Tyacke, R. J., Leech, R., Malizia, A. L., Murphy, K., Hobden, P., Evans, J., Feilding, A.,
Wise, R. G., & Nutt, D. J. (2012b). Neural correlates of the psychedelic state as
determined by fMRI studies with psilocyb
in.
Proceedings of the National Academy of
Sciences of the United States of America, 109
(6), 2138
-
2143.
https://doi.org/10.1073/pnas.1119598109
Carhart
-
Harris, R., Giribaldi, B., Watts, R., Baker
-
Jo
nes, M., Murphy
-
Beiner, A., Murphy, R.,
Martell, J., Blemings, A., Erritzoe, D., & Nutt, D. J. (2021). Trial of psilocybin versus
escitalopram for depression.
The New England Journal of Medicine, 384
(15), 1402
-
1411.
https://doi.org/10.1056/NEJMoa2032994
Carod
-
Artal, F. J. (2003). Neurological syndromes linked with the intake of plants and fungi
containing a toxic component (I). Neurotoxic syndromes caused by the ingestion of
plants, seeds and fruits.
Revista de Neurología, 36
(9), 860
-
871.
Cooles, P. (198
0). Abuse of the mushroom
Panaeolus foenisecii
.
British Medical Journal, 280
(6212), 446
-
447.
https://doi.org/10.1136/bmj.280.6212.446
-
a
Davis, A. K., Barrett, F. S., May, D. G., Cosimano, M. P., Sepeda, N. D., Johnson, M. W.,
Finan, P. H., & Griffiths, R. R. (2021). Effects of Psilocybin
-
Assisted Therapy on Major
Depressive Disorder: A Randomized Clinical Trial. JAMA Psychiatry, 78 (5), 48
1
-
489.
https://doi.org/10.1001/jamapsychiatry.2020.3285
Dharumadurai, D., Latha, S., Suganya, P., Panneerselvam, A., Senthil Kumar, T., Alharbi,
N., Arunachalam, C., Alharbi, S., & Thajuddin
, N. (2020). Taxonomic identification and
bioactive compounds characterization of
Psilocybe cubensis
DPT1 to probe its
antibacterial and mosquito larvicidal competency.
Microbial Pathogenesis, 143
,
104138.
https://doi.org/10.1016/j.micpath.2020.104138
Dushkov, A., Petrova, M., Todorova, J., Gospodinov, A., & Ugrinova, I. (2021).
Natural
medicine: An evaluation of the in vitro cytotoxic effect of se
veral Bulgarian fungal
species on two panels of cancer cell lines.
Bulgarian Chemical Communications, 53,
35
-
41.
Escamilla, R., González
-
Trujano, M., Mariscal, J., Torres
-
Valencia, J., Guzmán
-
González,
H., Vega, J., & Loizaga
-
Velder, A. (2023).
A proposal
to study the safety and efficacy
of
Psilocybe cubensis
in preclinical and clinical studies as a therapeutic alternative for
major depressive disorder.
Journal of Psychoactive Drugs, 55
, 1
-
11.
ht
tps://doi.org/10.1080/02791072.2023.2246459
Fujimori, N., & Ashihara, H. (1994).
Biosíntesis de teobromina y cafeína en hojas en
desarrollo de Coffea arabica.
Phytochemistry, 36
(6), 1359
-
1361.
https://doi.org/10.1016/S0031
-
9422(00)89724
-
1
Gamboa
-
Trujillo, P. (2005). Diversidad y etnomicología de macromycetos, Cuenca Alta Del
Río Oglán, Pastaza, Ecuador. CINCHONIA, 6(1), 95
-
110.
Gonzále
z
-
Vives, S., García
-
Albea, J., & Aliño, J. J. L. I. (2012). Estados excepcionales de
conciencia y consumo de sustancias psicotrópicas.
Actas Españolas de Psiquiatría, 40
(Suppl.
2), 96
-
103.
Multidisciplinary Collaborative Journal
| Vol.0
4
| Núm.0
3
|
Jul
–
Sep
| 202
6
| https://mcjournal.editorialdoso.com
G
oodwin, G., Aaronson, S., Alvarez Bobo, O., Arden, P., Baker, A.,
Bennett, J., Bird, C.,
Blom, R., Brennan, C., Brusch, D., Burke, L., Campbell
-
Coker, K., Carhart
-
Harris, R.,
Cattell, J., Daniel, A., DeBattista, C., Dunlop, B., Eisen, K., Feifel, D., & Malievskaia, E.
(2022). Single
-
dose psilocybin for a treatment
-
resis
tant episode of major depression.
New England Journal of Medicine, 387
, 1637
-
1648.
https://doi.org/10.1056/NEJMoa2206443
Griffiths, R. R., Richards, W. A., McCann, U., & Jesse, R. (2006). Psilocybin can occasion
mystical
-
type experiences having substantial and sustained personal meaning and
spiritual significance.
Psychopharmacology, 187
(3), 268
-
283; discussion 284
-
292.
https://doi.org/10.1007/s00213
-
006
-
0457
-
5
Grob, C., Danforth, A., Chopra, G., Hagerty, M., Mckay, C., Halberstadt, A., & Greer, G.
(2011). Pilot study of psilocybin treatment for anxiety in patients w
ith advanced
-
stage
cancer.
Archives of General Psychiatry, 68, 71
-
78.
https://doi.org/10.1001/archgenpsychiatry.2010.116
Gutiérrez, M. A. (1989).
Los hongos alucinógenos en la obra “Histor
ia de las cosas de Nueva
España” de Fray Bernardino de Sahagún.
Ars Pharmaceutica, 30
(1
-
2), 21
-
28.
Guzmán, G. (1978). Variation, distribution, ethnomycological data and relationships of
Psilocybe aztecorum
, a Mexican hallucinogenic mushroom.
Mycologia, 70
, 385
-
396.
https://doi.org/10.2307/3759037
Guzmán,
G. (2008). Hallucinogenic mushrooms in Mexico: An overview.
Economic Botany,
62
, 404
-
412.
https://doi.org/10.1007/s12231
-
008
-
9033
-
8
Hasler, F., Grimberg, U., Benz, M. A., Huber, T., & Vollenweider, F. X. (2004). Acute
psychological and physiological effects of psilocybin in healthy humans: A double
-
blind,
placebo
-
controlled dose
-
effect study.
Psychopharmacology, 172
(2), 145
-
156.
https://doi.org/10.1007/s00213
-
003
-
1640
-
6
Hernández
-
León, A., Escamilla
-
Orozco, R. I., Tabal
-
Robles, A. R., Martínez
-
Vargas, D.,
Romero
-
Bautista, L., Escamilla
-
Soto, G., González
-
Romero, O. S., Torres
-
V
alencia,
M., & González
-
Trujano, M. E. (2024).
Antidepressant
-
and anxiolytic
-
like activities and
acute toxicity evaluation of the
Psilocybe cubensis
mushroom in experimental models
in mice.
Journal of Ethnopharmacology, 320
, 117415.
https://doi.org/10.1016/j.jep.2023.117415
Jiménez
-
Romero, E. M., Moreno
-
Vera, A. N., Villacís
-
Calderón, A. C., Rosado
-
Sabando, J.
K., Moreira, D. M. M., Bravo, A. D. B., & Cerón, I. (2019). Estudio etnobotánico y
comerc
ialización de plantas medicinales del bosque protector Murocomba y su área
de influencia del cantón Valencia, Ecuador.
Ciencia y Tecnología Agropecuaria
, 20 (3),
491
-
506.
https://doi.org/10.21
930/rcta.vol20num3art:1597
Jin, Z. (2015).
History, current situation and trend of edible mushroom industry development.
Mycosystema, 34
(4), 524
-
540.
Johnson, M. W., Garcia
-
Romeu, A., Cosimano, M. P., & Griffiths, R. R. (2014).
Pilot study of
the 5
-
HT2AR agonist psilocybin in the treatment of tobacco addiction.
Journal of
Psychopharmacology, 28
(11), 983
-
992.
https://doi.org/10.1177/0269881114548296
Lacerda, A. P., Pereira
, T. de O., Filho, O. P. de A., & Migliolo, L. (2019).
Peptídeos análogos
de toxinas de
Psilocybe cubensis
frente a
Klebsiella pneumonea
.
Perspectivas
Experimentais e Clínicas, Inovações Biomédicas e Educação em Saúde (PECIBES),
5
(2), 53
-
53.
Lawrence, D. W. (2023). Self
-
administration of psilocybin for the acute treatment of migraine:
A case report.
Innovations in Clinical Neuroscience, 20
(7
-
9), 37
-
39.
Multidisciplinary Collaborative Journal
| Vol.0
4
| Núm.0
3
|
Jul
–
Sep
| 202
6
| https://mcjournal.editorialdoso.com
Le
e, M. R., Dukan, E., & Milne, I. (2018).
Amanita muscaria
(fly agaric): From a shamanisti
c
hallucinogen to the search for acetylcholine.
The Journal of the Royal College of
Physicians of Edinburgh, 48
(1), 85
-
91.
https://doi.org/10.4997/JRCPE.2018.119
Lowe, H., Toyang, N., Steele, B., Val
entine, H., Grant, J., Ali, A., Ngwa, W., & Gordon, L.
(2021). The therapeutic potential of psilocybin.
Molecules, 26
(10), 2948.
https://doi.org/10.3390/molecules26102948
Lowy, B. (1974).
Amanita
muscaria
and the thunderbolt legend in Guatemala and Mexico.
Mycologia, 66
(1), 188
-
191.
https://doi.org/10.2307/3758472
MacLean, K. A., Johnson, M. W., & Griffiths, R. R. (2011). Mystical Experiences Occasi
oned
by the Hallucinogen Psilocybin Lead to Increases in the Personality Domain of
Openness.
Journal of Psychopharmacology, 25
(11), 1453
-
1461.
https://doi.org/10.1177/0269881111420188
Meshkat, S., Al
-
Shamali, H., Perivolaris, A., Tullu, T., Zeifman, R. J., Zhang, Y., Burback, L.,
Winkler, O., Greenshaw, A., Husain, M. I., C Reichelt, A., Vermetten, E., Jha, M. K.,
Jetly, R., Loebenberg, R., & Bh
at, V. (2025). Pharmacokinetics of psilocybin: A
systematic review.
Pharmaceutics, 17
(4), 411.
https://doi.org/10.3390/pharmaceutics17040411
Molina
-
Mercader, G., Zaldúa
-
Flores, S., González
-
Va
rgas, G., & Sanfuentes
-
Von, E. (2006).
Selección de hongos antagonistas para el control biológico de
Botrytis cinerea
en
viveros forestales en Chile.
Bosque, 27
(2), 126
-
134.
https://doi.org/10.4067/S0717
-
92002006000200007
Moreno, F. A., Wiegand, C. B., Taitano, E. K., & Delgado, P. L. (2006).
Safety, tolerability,
and efficacy of psilocybin in 9 patients with obses
sive
-
compulsive disorder.
The Journal
of Clinical Psychiatry, 67
(11), 1735
-
1740.
https://doi.org/10.4088/jcp.v67n1110
Muller, S., Cavanna, F., Fuente, L. de la, Bruno, N., D’Amelio, T. A., Pallavicini, C., &
Tagliazucchi, E. (2023). Acute effects of psilocybin on the dynamics of gaze fixations
during visual aesthetic perception.
Scientific Reports, 15
, 24763.
https://doi.org/10.1038/s41598
-
025
-
10206
-
8
Musshoff, F., Madea, B., & Beike, J. (2000). Hallucinogenic mushrooms on the German
market
—
Simple instructions for examination and identification.
Forensic Science
I
nternational, 113
(1
-
3), 389
-
395.
https://doi.org/10.1016/S0379
-
0738(00)00211
-
5
Nkadimeng, S. M., Steinmann, C. M. L., & Eloff, J. N. (2020a). Effects and safety of
Psilocybe
cubensis
and
Panae
olus cyanescens
magic mushroom extracts on endothelin
-
1
-
induced hypertrophy and cell injury in cardiomyocytes.
Scientific Reports, 10
(1),
22314.
https://doi.org/10.1038/s41598
-
020
-
79328
-
5
Nkadime
ng, S. M., Nabatanzi, A., Steinmann, C. M. L., & Eloff, J. N. (2020b). Phytochemical,
cytotoxicity, antioxidant and anti
-
inflammatory effects of,
Psilocybe natalensis
magic
mushroom.
Plants, 9
(9), 1127.
https://doi.org/10.3390/plants9091127
O’Donnell, K. C., Mennenga, S. E., Owens, L. T., Podrebarac, S. K., Baron, T., Rotrosen, J.,
Ross, S., Forcehimes, A. A., & Bogenschutz, M. P. (2022). Psilocybin for
alcohol use
disorder: Rationale and design considerations for a randomized controlled trial.
Contemporary Clinical Trials, 123
, 106976.
https://doi.org/10.1016/j.cct.2022.106976
Olivarez
-
González, T. M. (2020).
Degradación de colorantes textiles por medio de enzimas
lacasa generado por los hongos
Ganoderma lucidum
(Curt: Fr.), y
Psilocybe
zapotecorum
(Heim emend. Guzmán). Tesis de pregrado, Benemérita Universidad
Autónoma de Puebl
a.
https://hdl.handle.net/20.500.12371/11330
Ordoñez, M. E. (2018). Fungi del Ecuador. https://bioweb.bio/fungiweb/Citar
Multidisciplinary Collaborative Journal
| Vol.0
4
| Núm.0
3
|
Jul
–
Sep
| 202
6
| https://mcjournal.editorialdoso.com
P
ower, R., Salazar
-
García, D., Straus, L., Gonzalez Morales, M., & Henry,
A. (2015).
Microremains from El Mirón Cave human dental calculus suggest a mixed plant
-
animal
subsistence economy during the Magdalenian in Northern Iberia.
Journal of
Archaeological Science, 60
, 39
-
46.
https://doi.org/10.1016/j.jas.2015.04.003
Ross, S., Bossis, A., Guss, J., Agin
-
Liebes, G., Malone, T., Cohen, B., Mennenga, S. E.,
Belser, A., Kalliontzi, K., Babb, J., Su, Z., Corby, P., & Schmidt,
B. L. (2016). Rapid and
sustained symptom reduction following psilocybin treatment for anxiety and depression
in patients with life
-
threatening cancer: A randomized controlled trial.
Journal of
Psychopharmacology, 30
(12), 1165
-
1180.
https://doi.org/10.1177/0269881116675512
Ruthes, A. C., Carbonero, E. R., Córdova, M. M., Baggio, C. H., Sassaki, G. L., Gorin, P. A.
J., Santos, A. R. S., & Iacomini, M. (2013).
Fucomannogalactan and glucan from
mushroo
m Amanita muscaria: Structure and inflammatory pain inhibition.
Carbohydrate
Polymers, 98
(1), 761
-
769.
https://doi.org/10.1016/j.carbpol.2013.06.061
Sanford, J. H. (1972). Japan’s “laughing mu
shrooms”.
Economic Botany, 26
(2), 174
-
181.
https://doi.org/10.1007/BF02860780
Satora, L., Pach, D., Butryn, B., Hydzik, P., & Balicka
-
Slusarczyk, B. (2005). Fly agaric
(
Amanita muscaria
) poisoning, case report and review.
Toxicon: Official Journal of the
International Society on Toxinology, 45
(7), 941
-
943.
https://doi.org/10.1016/j.toxicon.2005.01.005
Schmull, M., Dal
-
Forno,
M., Lücking, R., Cao, S., Clardy, J., & Lawrey, J. (2014). Dictyonema
huaorani (Agaricales: Hygrophoraceae), a new lichenized basidiomycete from
Amazonian Ecuador with presumed hallucinogenic properties.
The Bryologist, 117
,
386
-
394.
https://doi.org/10.1639/0007
-
2745
-
117.4.386
Schultes, R. E. (1966). The search for new natural hallucinogens.
Lloydia, 29
, 293
-
308.
Stijve, T. (1992). Psilocin, psilocybin, serotonin and urea in
Panaeolus cyanescens
f
rom
various origin.
Persoonia
-
Molecular Phylogeny and Evolution of Fungi, 15
(1), 117
-
121.
Strauss, D., Ghosh, S., Murray, Z., & Gryzenhout, M. (2022). An overview on the taxonomy,
phylogenetics and ecology of the psychedelic genera
Psilocybe
,
Panaeolus, Pluteus
and
Gymnopilus
.
Frontiers in Forests and Global Change, 5
.
https://doi.org/10.3389/ffgc.2022.813998
Suárez, M. E., & Arenas, P. M. (2024).
Ethnophycology and Ethnomycology: Two Fi
elds of
Study with Great Potential
. In: Pochettino, M. L., Capparelli, A., Stampella, P. C., &
Andreoni, D. (Eds.), Nature(s) in Construction: Ethnobiology in the Confluence of
Actors, Territories and Disciplines (pp. 291
-
307).
Springer Nature Switzerland.
https://doi.org/10.1007/978
-
3
-
031
-
60552
-
9_19
Torres, C. (2019). The use of psychoactive plants by ancient indigenous populations of the
North Andes.
Journal of Psychedelic Studies,
3
, 1
-
14.
https://doi.org/10.1556/2054.2018.015
Trujillo, J. P. G. (2009).
Introdução à etnomicologia no Equador. Dissertação de mestrado,
Universidade Federal de Pernambuco.
https://repositorio.ufpe.br/handle/123456789/973
Trutmann, P. (2012). The forgotten mushro
oms of ancient Peru. Fungi and Mountains
Publication. Series: No 1.
Global Mountain Action.
Multidisciplinary Collaborative Journal
| Vol.0
4
| Núm.0
3
|
Jul
–
Sep
| 202
6
| https://mcjournal.editorialdoso.com
V
an Amsterdam, J., Opperhuizen, A., & van den Brink, W. (2011). Harm potential of magic
mushroom use: A review.
Regulatory Toxicology and Pharmacology, 59
(3), 423
-
429.
https://doi.org/10.1016/j.yrtph.2011.01.006
Von Rotz, R., Schindowski, E. M., Jungwirth, J., Schuldt, A., Rieser, N. M., Zahoranszky, K.,
Seifritz, E., Nowak, A., Nowak, P., Jäncke,
L., Preller, K. H., & Vollenweider, F. X.
(2023). Single
-
dose psilocybin
-
assisted therapy in major depressive disorder: A
placebo
-
controlled, double
-
blind, randomised clinical trial.
EClinicalMedicine, 56
,
101809.
https://doi.org/10.1016/j.eclinm.2022.101809
Voynova, M., Shkondrov, A., Kondeva
-
Burdina, M., & Krasteva, I. (2020).
Toxicological and
pharmacological profile of
Amanita muscaria
(L.) Lam.
–
A new rising opportunity for
biomedicine.
Pharmacia, 67
, 317
-
323.
https://doi.org/10.3897/pharmacia.67.e56112
Wasser, S. P. (2002). Medicinal mushrooms as a source of antitumor and i
mmunomodulating
polysaccharides.
Applied Microbiology and Biotechnology, 60
(3), 258
-
274.
https://doi.org/10.1007/s00253
-
002
-
1076
-
7
Zarankin, M., Pellegrini, M. S., & Zenteno, F. (2024).
Tratamient
o con microdosis de hongos
con psilocibina en trastorno depresivo mayor: Reporte de un caso.
Vertex Revista
Argentina de Psiquiatría, 35
(164), 33
-
39.
https://doi.org/10.53680/vertex.v35i164.544
Zavadinack, M., De Lima Bellan, D., Da Rocha Bertage, J. L., Da Silva Milhorini, S., Da Silva
Trindade, E., Simas, F. F., Sassaki, G. L., Cordeiro, L. M. C., & Iacomini, M. (2021).
An
α
-
D
-
galactan and a
β
-
D
-
glucan from the mushroom Amanita muscaria: Struct
ural
characterization and antitumor activity against melanoma.
Carbohydrate Polymers,
274,
118647.
https://doi.org/10.1016/j.carbpol.2021.118647