Multidisciplinary Collaborative Journal
| Vol.02 | Núm.04 | Oct
–
Dic
| 2024 | https://mcjournal.editorialdoso.com
40
ISSN:
3073
-
1356
Evaluación del impacto ambiental de los sistemas
intensivos de producción animal según la literatura reciente
Environmental impact assessment of intensive animal production systems
according to
recent literature.
Tipan
-
Torres, Cristhian
1
*.
1
Instituto Superior Tecnológico Ciudad de
Valencia
,
Ecuador,
Quevedo
;
https://orcid.org/0009
-
0002
-
6619
-
6213
,
ctipantorres@gmail.com
*
Autor
Correspondencia
https://doi.org/10.70881/mcj/v2/n4/5
Resumen:
La intensificación de los sistemas de producción animal en las
últimas décadas ha permitido satisfacer la creciente
demanda mundial de
productos cárnicos, pero también ha generado significativos desafíos
ambientales. Este estudio tiene como objetivo revisar los impactos
ambientales de estos sistemas, explorando áreas como la emisión de gases
de efecto invernadero (GEI),
la contaminación de suelos y aguas, y el alto
consumo de recursos. Se realizó una revisión bibliográfica en bases de datos
académicas, centrándose en estudios recientes sobre estos temas. Los
resultados evidencian que los sistemas intensivos son responsab
les de
elevadas emisiones de CO
₂
, CH
₄
y N
₂
O, contribuyendo al cambio clim
á
tico.
Tambi
é
n se observa una gran demanda de agua y tierra para el cultivo de
forrajes, lo cual impulsa la deforestaci
ó
n, adem
á
s de pr
á
cticas inadecuadas
en el manejo de
residuos que afectan la calidad del aire y la salud p
ú
blica.
La discusi
ó
n destaca la urgencia de implementar tecnolog
í
as m
á
s
sostenibles en el tratamiento de desechos y en la gestión de recursos
naturales para mitigar estos impactos. En conclusión, la transición hacia
prácticas de producción más responsables y sostenibles es fundamental
para reducir el impacto ambiental de la
ganadería intensiva.
Palabras clave:
producción animal; impacto ambiental; gases de efecto
invernadero; sostenibilidad; contaminación del agua.
Abstract:
The intensification of animal production systems in recent decades has
made it possible to satisfy the growing world demand for meat products, but has also
generated significant environmental challenges. This study aims to review the
environmental impacts
of these systems, exploring areas such as greenhouse gas
(GHG) emissions, soil and water contamination, and high resource consumption. A
literature review was conducted in academic databases, focusing on recent studies
on these issues. The result
s show that intensive systems are responsible for high
CO
₂
, CH
₄
and N
₂
O emissions, contributing to climate change. There is also a high
demand for water and land for growing fodder crops, which drives deforestation, in
addition to
inadequate waste management practices that affect air quality and public
health. The discussion highlights the urgency of implementing more sustainable
technologies in waste treatment and natural resource management to mitigate these
impacts. In conclusion
, the transition to more responsible and sustainable production
practices is fundamental to reduce the environmental impact of intensive livestock
production.
Keywords:
animal production; environmental impact; greenhouse gases;
sustainability; water pollution.
Cita:
Tipan
-
Torres, C. (2024).
Evaluación del impacto ambiental
de los sistemas intensivos de
producción animal según la
literatura
reciente.
Multidisciplinary
Collaborative Journal
,
2
(4), 40
-
54.
https://doi.org/10.70881/mcj/v
2/n4/5
.
Recibido:
26
/
1
1
/20
24
Revisado:
0
1
/
12
/
20
24
Aceptado:
06
/
12
/20
24
Publicado:
09
/
12
/20
24
Copyright:
© 2024
por los
autores
.
Este artículo es un
artículo de acceso abierto
distribuido bajo los términos y
condiciones de la
Licencia
Creative Commons, Atribución
-
NoComercial 4.0 Internacional.
(
CC
BY
-
NC
)
.
(
https://creativecommons.org/lice
nses/by
-
nc/4.0/
)
Multidisciplinary Collaborative Jou
rnal
Multidisciplinary Collaborative Journal
| Vol.02 | Núm.04 | Oct
–
Dic
| 2024 | https://mcjournal.editorialdoso.com
41
1. Introducción
La intensificación de los sistemas de producción animal en las últimas décadas ha
permitido un incremento notable en la oferta de productos de origen animal para
satisfacer la creciente demanda alimentaria mundial (Poore & Nemecek, 2018). Sin
embargo, este
tipo de producción también implica desafíos ambientales significativos
debido a su elevada huella ecológica, que se manifiesta en diversas formas, como la
emisión de gases de efecto invernadero (GEI), la contaminación de cuerpos de agua, y
la degradación
de suelos (Hermans & Vereijken, 1994; De Medina
-
Salas et al., 2021).
Este estudio se centra en evaluar el impacto ambiental de estos sistemas de producción
intensiva animal a partir de una revisión de la literatura reciente, con el fin de comprender
los fa
ctores implicados y las posibles alternativas de mitigación.
Uno de
las problematicas
fundamentales de la producción intensiva de animales es su
dependencia de recursos naturales de manera insostenible. La generación de GEI es
una de las principales preocupaciones, ya que los sistemas intensivos producen altos
niveles de dióxido de carbono
, metano y óxidos de nitrógeno, que son liberados en gran
parte durante la digestión y el manejo de residuos animales (LEAP, 2021). Estos gases
contribuyen de manera significativa al cambio climático, con efectos directos sobre el
c
alentamiento global y la alteración de ecosistemas (Watson et al., 2003). Además,
estos sistemas suelen requerir grandes extensiones de tierra cultivable para el cultivo
de forrajes, como maíz y soja, los cuales, en muchos casos, impulsan la deforestación,
especialmente en regiones como el Amazonas, lo que amplifica aún más el impacto
ambiental (Poore & Nemecek, 2018).
Además de la emisión de gases, otro factor relevante es el manejo de los residuos
generados en granjas de producción intensiva, tales como los desechos de cerdos y
aves de corral, que contienen altos niveles de nitrógeno y fósforo. Estos elementos, al
ser
liberados de manera descontrolada, pueden filtrarse hacia cuerpos de agua
cercanos, causando eutrofización, afectando la calidad del agua y la biodiversidad
acuática (De Medina
-
Salas et al., 2021). El almacenamiento inadecuado de estos
desechos genera malo
s olores y problemas de salud pública para las comunidades
aledañas, lo cual refuerza la necesidad de abordar este problema de manera integral y
sostenible (Voermans et al., 1994).
La relevancia de este análisis radica en la urgencia de encontrar un equilibrio entre la
producción de alimentos y la conservación ambiental. Los sistemas intensivos de
producción animal son, por un lado, eficientes en términos de rendimiento debido a su
c
apacidad para producir mayores volúmenes de carne, leche y huevos en menos tiempo
y espacio. Sin embargo, como han demostrado estudios recientes, esta eficiencia
económica a menudo implica costos ambientales y sociales ocultos (Hermans &
Vereijken, 1994).
Una revisión de la literatura permite identificar las prácticas y
tecnologías que, si bien no eliminan completamente los impactos ambientales, pueden
contribuir a reducirlos considerablemente. Por ejemplo, técnicas de evaluación del ciclo
de vida (LCA) han
demostrado ser herramientas útiles para cuantificar estos impactos y
buscar soluciones más sostenibles (Poore & Nemecek, 2018).
La viabilidad de proponer alternativas para mitigar el impacto ambiental de los sistemas
intensivos radica en la creciente disponibilidad de tecnologías avanzadas, como
biodigestores para el tratamiento de desechos, y prácticas de agricultura de precisión
Multidisciplinary Collaborative Jou
rnal
Multidisciplinary Collaborative Journal
| Vol.02 | Núm.04 | Oct
–
Dic
| 2024 | https://mcjournal.editorialdoso.com
42
para optimizar el uso de recursos como el agua y el alimento. Estos métodos no solo
pueden reducir las emisiones de GEI, sino también mejorar la calidad de vida de las
comunidades rurales mediante la reducción de la contaminación (De Medina
-
Salas et
al., 2
021). Asimismo, el enfoque en sistemas de alimentación más sostenibles, como el
uso de fuentes de proteína alternativa, puede aliviar la presión sobre las tierras de
cultivo, disminuyendo así la necesidad de deforestación (LEAP, 2021).
El objetivo de este artículo es revisar y sintetizar los hallazgos de la literatura reciente
sobre el impacto ambiental de los sistemas intensivos de producción animal, con un
enfoque en identificar las prácticas más sostenibles y las innovaciones tecnológ
icas que
permitan reducir dichos impactos. La literatura consultada evidencia que, si bien la
producción animal intensiva continuará siendo una necesidad ante la demanda global
de alimentos, existen enfoques prometedores que, al ser implementados, podrían
mitigar sus efectos adversos. Este análisis se dirige a investigadores, productores y
responsables de políticas, quienes juegan un papel clave en la adopción de prácticas
más sostenibles en el sector agropecuario.
La investigación aquí planteada busca no solo contribuir a la comprensión de los
impactos actuales de estos sistemas, sino también a la identificación de soluciones
factibles y escalables que puedan integrarse en las políticas públicas y en las prácticas
a
grícolas a nivel global. En este contexto, resulta esencial comprender que el desafío
ambiental que plantean los sistemas intensivos no es simplemente un problema técnico,
sino también uno ético y social, que requiere de una respuesta integral y colaborati
va
(Poore & Nemecek, 2018; LEAP, 2021).
2. Materiales y Métodos
En el presente estudio se adoptó un enfoque exploratorio basado en la revisión de
literatura científica para analizar el impacto ambiental de los sistemas intensivos de
producción animal. La metodología empleada consistió en la recopilación, selección y
an
álisis crítico de estudios recientes y relevantes publicados en bases de datos
académicas reconocidas, como Scopus, Web of Science y Google Scholar. Esta revisión
se centró en artículos que abordan específicamente los efectos ambientales asociados
con la p
roducción intensiva de ganado, con especial atención a las emisiones de gases
de efecto invernadero, la contaminación de suelos y aguas, y el uso de recursos como
agua y energía.
Para la selección de los estudios, se establecieron criterios de
inclusión y exclusión con
el fin de garantizar la relevancia y calidad de las fuentes. Los criterios de inclusión
contemplaron artículos publicados en los últimos diez años, estudios en inglés y
español, y publicaciones en revistas indexadas que abordaran
directamente los
impactos ambientales de la ganadería intensiva. Se excluyeron estudios de producción
extensiva, investigaciones de ámbito regional limitado sin representatividad global y
estudios previos a la década de referencia, a menos que fueran citad
os por
investigaciones recientes debido a su relevancia conceptual.
El análisis se llevó a cabo mediante una clasificación temática de los impactos
ambientales reportados en la literatura, lo cual permitió una categorización estructurada
de los hallazgos en áreas clave: emisiones de gases, contaminación hídrica y manejo
Multidisciplinary Collaborative Jou
rnal
Multidisciplinary Collaborative Journal
| Vol.02 | Núm.04 | Oct
–
Dic
| 2024 | https://mcjournal.editorialdoso.com
43
de desechos, y consumo de recursos. Cada área fue examinada desde la perspectiva
de su contribución al cambio climático, la degradación de ecosistemas y los riesgos para
la salud humana, a fin de proporcionar una visión integral de las consecuencias de los
sistemas de producción animal intensiva. Posteriormente, se realizó una comparación
de resultados entre las distintas fuentes, identificando puntos de consenso y
controversia, así como propuestas de mitigación documentadas en la literatura.
Finalmente, la síntesis de los resultados permitió destacar las áreas críticas de impacto
y las prácticas de mitigación potencialmente aplicables, estructurando los hallazgos de
manera que ofrezcan una guía comprensiva para investigadores, responsables de
políticas y productores interesados en el desarrollo de prácticas de producción más
sostenibles. Esta revisión no pretende ser exhaustiva, sino que busca presentar una
perspectiva general informada de los impactos ambientales de la ganadería intensiva y
pr
oponer líneas de investigación y acciones futuras basadas en los hallazgos más
relevantes y actuales.
3.
Resultados
3.
1. Emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI)
Las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) derivadas de los sistemas
intensivos de producción animal representan un problema crítico en el contexto del
cambio climático. Estas emisiones comprenden principalmente dióxido de carbono
(CO
₂
) y metano (CH
₄
), aunque tambi
é
n incluyen
ó
xidos de nitr
ó
geno (N
₂
O) y otros
compuestos menos abundantes, pero con un alto potencial de calentamiento global. El
aumento de estos gases está estrechamente relacionado con las prácticas de manejo
en la ganadería intensiva,
que incluyen el uso de insumos energéticos, el manejo de
desechos y la fermentación entérica en rumiantes (FAO, 2020).
3.1.1. Incremento de CO
₂
y CH
₄
en Sistemas Intensivos
La producción de CO
₂
en sistemas intensivos de ganader
í
a ocurre principalmente
durante el procesamiento y
transporte de alimentos balanceados, el uso de maquinaria
en la producci
ó
n y el consumo energ
é
tico en la infraestructura de producci
ó
n animal.
Esta emisi
ó
n se incrementa en instalaciones de alta densidad de poblaci
ó
n animal
debido a la demanda constante de ventilaci
ó
n y mantenimiento de temperatura en
interiores (Gibon, 2005). En este contexto, la ganader
í
a intensiva depende de alimentos
concentrados (como maíz y soja), que no solo requieren tierra y recursos hídricos para
su cultivo, sino también energía y
fertilizantes, ambos asociados con emisiones
adicionales de CO
₂
(Poore & Nemecek, 2018).
Por otro lado, el metano es un gas con un potencial de calentamiento 25 veces mayor
que el CO
₂
a 100 a
ñ
os, y se emite principalmente durante la fermentaci
ó
n ent
é
rica en
rumiantes (Frontiers, 2022). En el proceso digestivo de estos animales,
microorganismos espec
í
ficos en el rumen descomponen los carbohidratos complejos,
generando metano como subproducto. Este CH
₄
es liberado a la atm
ó
sfera a trav
é
s de
la respiraci
ó
n y eructaci
ó
n, representando una p
é
rdida significativa de energ
í
a que
podr
í
a ser aprovechada
por el animal, además de un fuerte impacto ambiental. En los
sistemas intensivos, donde la alimentación se optimiza para maximizar el crecimiento y
Multidisciplinary Collaborative Jou
rnal
Multidisciplinary Collaborative Journal
| Vol.02 | Núm.04 | Oct
–
Dic
| 2024 | https://mcjournal.editorialdoso.com
44
la producción, esta generación de metano es proporcionalmente mayor debido a la alta
ingesta de nutrientes (Ku
-
Vera et al., 2022).
3.1.2. Comparación de Emisiones entre Sistemas Intensivos y Extensivos
Los sistemas intensivos, al maximizar la productividad en el menor espacio posible,
generan una mayor concentración de emisiones de GEI por unidad de área en
comparación con los sistemas extensivos. En los sistemas extensivos, los animales
suelen pastar en
praderas y tierras marginales que no son aptas para el cultivo de
alimentos humanos, lo cual reduce la competencia por la tierra y limita la necesidad de
fertilizantes y concentrados alimenticios. Adicionalmente, los suelos en los sistemas
extensivos tien
en una mayor capacidad para actuar como sumideros de carbono, lo que
ayuda a mitigar las emisiones (Gibon, 2005).
Sin embargo, aunque los sistemas extensivos presentan menores emisiones directas
de CO
₂
y CH
₄
por kilogramos de producto, tambi
é
n tienen una menor eficiencia
productiva, lo que puede contrarrestar estos beneficios en t
é
rminos de emisiones totales
a largo plazo. Algunos estudios sugieren que, si bien los sistemas extensivos pueden
ser menos intensivos en GEI por hect
á
rea, requieren m
á
s tierra para producir la misma
cantidad de carne o leche, lo cual podr
í
a promover pr
á
cticas insostenibles de uso de la
tierra
, como la deforestación en regiones críticas como la Amazonía (Poore & Nemecek,
2018).
3.1.3. Impacto del Tipo de Alimentación en las Emisiones de GEI
El tipo de alimentación es otro factor determinante en la producción de metano y otros
GEI. Los sistemas intensivos emplean dietas con altos contenidos de proteínas y
carbohidratos complejos, lo cual, si bien optimiza el crecimiento y la eficiencia
aliment
aria, incrementa la generación de metano durante la fermentación entérica (Ku
-
Vera et al., 2022). En estudios recientes, se ha demostrado que dietas ricas en proteínas
de origen vegetal, como la soja y el maíz, pueden aumentar la producción de metano
debid
o a su alta tasa de digestión y fermentación en el rumen de los rumiantes
(Frontiers, 2022).
Para mitigar estos efectos, se han propuesto diversas estrategias nutricionales, como la
adición de aditivos que inhiben la metanogénesis (producción de metano en el rumen)
o el ajuste de la proporción de proteínas y carbohidratos en la dieta. Algunos adit
ivos
naturales, como los taninos y ciertos aceites esenciales, han demostrado reducir la
producción de metano al interferir en la actividad de los microorganismos
metanogénicos. Sin embargo, su aplicación en sistemas intensivos enfrenta desafíos en
cuanto
a su efectividad y costo, por lo que se requiere una evaluación integral de su
viabilidad (Gibon, 2005).
3.1.4. Contribución de la Producción Intensiva a la Huella de Carbono Global
El ciclo de vida de los productos de origen animal en sistemas intensivos, que incluye
etapas desde la producción de insumos hasta el transporte y procesamiento final,
contribuye significativamente a la huella de carbono global. Este impacto es evidente en
estudios de análisis de ciclo de vida (LCA), que permiten evaluar las emisiones totales
de GEI en todas las etapas de la cadena de suministro (Poore & Nemecek, 2018). Según
datos recientes, la producción intensiva de carne, en particular de ganado vacuno
y
Multidisciplinary Collaborative Jou
rnal
Multidisciplinary Collaborative Journal
| Vol.02 | Núm.04 | Oct
–
Dic
| 2024 | https://mcjournal.editorialdoso.com
45
porcino, es responsable de un porcentaje considerable de las emisiones globales de
metano y óxido nitroso, gases con un impacto climático muy superior al del CO
₂
en
t
é
rminos de potencial de calentamiento.
En cuanto a la producción de carne de cerdo y aves, la ganadería intensiva genera
también una gran cantidad de desechos nitrogenados, los cuales, al ser liberados en
forma de amoniaco y óxidos de nitrógeno, contribuyen al calentamiento global y la
acidific
ación de ecosistemas circundantes. La implementación de tecnologías de
tratamiento de desechos, como biodigestores y sistemas de gestión de efluentes, podría
reducir parcialmente este impacto, transformando los residuos en biogás, aunque estas
prácticas aú
n no están generalizadas en todas las regiones (FAO, 2020).
Para resumir, las emisiones de GEI en sistemas intensivos de producción animal
representan una preocupación urgente para la sostenibilidad ambiental y el cambio
climático. Estas emisiones no solo están impulsadas por la necesidad de maximizar la
eficiencia
productiva, sino también por las características intrínsecas del manejo de
desechos y la alimentación en sistemas de alta densidad. Las estrategias de mitigación
requieren un enfoque multifacético, incluyendo ajustes en las dietas, el uso de aditivos
natu
rales y el tratamiento de desechos para reducir la huella de carbono. La transición
hacia prácticas más sostenibles en la producción animal intensiva es esencial para
reducir su contribución al cambio climático y promover una ganadería responsable.
3.
2. Contaminación de Suelos y Aguas
La contaminación de suelos y aguas derivada de la producción animal intensiva es una
preocupación ambiental crítica. La gran cantidad de desechos orgánicos, residuos
químicos y nutrientes excedentes generados en estos sistemas se convierte en una
fuente si
gnificativa de contaminación, afectando no solo los ecosistemas locales, sino
también la calidad del agua potable y la salud pública (Environmental Working Group,
2023).
3.2.1. Eutrofización de Cuerpos de Agua
La eutrofización, causada
principalmente por el exceso de nitrógeno y fósforo en los
cuerpos de agua, es uno de los impactos más notorios de los sistemas intensivos de
producción animal. Estos nutrientes, presentes en el estiércol animal, se filtran desde
los campos hacia los ríos,
lagos y otras fuentes hídricas, promoviendo el crecimiento
excesivo de algas y fitoplancton. Cuando estas algas mueren y se descomponen,
consumen oxígeno en el agua, provocando condiciones de hipoxia que afectan
gravemente a la fauna acuática y a otros or
ganismos dependientes de ese hábitat
(IWMI, 2018). Este fenómeno, además, puede generar algas tóxicas, cuyos efectos
negativos impactan tanto a los animales como a las personas que consumen agua o
alimentos provenientes de áreas afectadas, aumentando los r
iesgos de enfermedades
gastrointestinales y neurológicas en la población cercana (Environmental Working
Group, 2023).
3.2.2. Acumulación de Metales Pesados y Antibióticos en el Suelo
Otro efecto ambiental significativo es la acumulación de metales pesados y residuos de
antibióticos en el suelo. En los sistemas intensivos, los animales suelen recibir
suplementos de minerales como el cobre y el zinc, que se acumulan en el suelo a través
Multidisciplinary Collaborative Jou
rnal
Multidisciplinary Collaborative Journal
| Vol.02 | Núm.04 | Oct
–
Dic
| 2024 | https://mcjournal.editorialdoso.com
46
de sus excrementos. Con el tiempo, esta acumulación de metales pesados afecta la
calidad del suelo, dañando su estructura y reduciendo su capacidad para soportar
cultivos sostenibles (Liu et al., 2024). Además, el uso frecuente de antibióticos para
preveni
r enfermedades en condiciones de hacinamiento contribuye a la presencia de
residuos antimicrobianos en el suelo, que pueden afectar negativamente a la
microbiota
edáfico
y facilitar la propagación de bacterias resistentes a los antibióticos, lo cual
repres
enta un riesgo creciente para la salud pública y los ecosistemas
.
3.2.3. Filtración de Contaminantes hacia Aguas Subterráneas
La filtración de contaminantes hacia las aguas subterráneas es una consecuencia
alarmante del manejo inadecuado de los desechos líquidos en la ganadería intensiva.
Los nitratos, derivados de los
fertilizantes y residuos animales, son particularmente
móviles en el suelo y pueden alcanzar fácilmente los acuíferos subterráneos. El
consumo de agua con altos niveles de nitratos puede causar problemas de salud graves,
como el síndrome del bebé azul en n
iños, y se ha vinculado con algunos tipos de cáncer
en adultos (IWMI, 2018). Este problema es especialmente relevante en zonas agrícolas
donde la demanda de agua subterránea para el riego y el consumo humano es alta,
aumentando el riesgo de exposición prol
ongada a contaminantes peligrosos
(Environmental Working Group, 2023).
3.2.4. Salinización del Suelo por Uso Excesivo de Fertilizantes y Desechos
Líquidos
La salinización del suelo es otra preocupación derivada de los sistemas intensivos de
producción animal, especialmente en regiones áridas y semiáridas. El uso excesivo de
fertilizantes y la aplicación de desechos líquidos animales pueden incrementar la
con
centración de sales en el suelo, afectando su estructura y fertilidad. La acumulación
de sales reduce la capacidad del suelo para retener agua y nutrientes, limitando la
productividad agrícola y afectando la biodiversidad edáfica
.
Este problema no solo
dis
minuye la viabilidad de los terrenos para futuros cultivos, sino que también contribuye
a la degradación ambiental a largo plazo en áreas de intensa actividad agropecuaria.
En síntesis, la contaminación de suelos y aguas en los sistemas de producción animal
intensiva genera una serie de impactos ambientales y de salud pública que requieren
una atención urgente. Las prácticas actuales de gestión de desechos y el uso intensivo
de insumos químicos han incrementado los niveles de eutrofización, metales pesados y
residuos de antibióticos en el medio ambiente. Para mitigar estos problemas, se necesita
implementar tecnologías de tratamiento de desechos más avanzadas, así como
regulac
iones estrictas sobre el uso de fertilizantes y antibióticos. De esta manera, será
posible reducir los efectos adversos de la producción animal intensiva sobre los recursos
naturales y proteger la calidad del suelo y el agua para las generaciones futuras.
3.
3. Uso y Consumo de Recursos Naturales
La producción animal intensiva es uno de los sistemas alimentarios más demandantes
en cuanto al uso de recursos naturales, particularmente agua, tierra y energía, y su
creciente expansión implica múltiples desafíos ambientales y sociales. A continuación,
s
e analizan en mayor profundidad estos aspectos y sus impactos sobre los recursos
naturales, teniendo en cuenta la importancia de abordar la sostenibilidad en la
producción alimentaria para reducir la presión sobre el medio ambiente.
Multidisciplinary Collaborative Jou
rnal
Multidisciplinary Collaborative Journal
| Vol.02 | Núm.04 | Oct
–
Dic
| 2024 | https://mcjournal.editorialdoso.com
47
3.3.1. Alta Demanda de Agua
La ganadería intensiva es uno de los principales consumidores de agua en la agricultura,
no solo para el consumo de los animales, sino también para la producción de forrajes y
alimentos concentrados que constituyen la base de su dieta. La llamada “huella h
ídrica”
de la producción animal refleja el total de agua requerida en todas las etapas de la
cadena de suministro. Para ponerlo en perspectiva, la producción de carne de res tiene
una huella hídrica considerablemente mayor en comparación con otros producto
s
animales y vegetales. Un kilogramo de carne de res, por ejemplo, puede requerir hasta
15,000 litros de agua, en contraste con la producción de alimentos vegetales como
cereales o legumbres, que requieren significativamente menos agua para producir una
ca
ntidad equivalente de proteínas o calorías (Mekonnen & Hoekstra, 2010).
Esta demanda de agua no se limita al consumo directo en granjas, sino que se extiende
a la producción de cultivos de forraje como la soja y el maíz, que representan hasta el
98% de la huella hídrica de los productos cárnicos. En consecuencia, esta dependen
cia
crea una presión adicional en regiones con escasez de agua, particularmente en áreas
áridas y semiáridas donde la producción animal compite directamente con las
necesidades hídricas de las comunidades locales y la agricultura de subsistencia (World
Res
ources Institute, 2016). En tiempos de sequía y bajo los efectos del cambio climático,
la alta demanda de agua en estos sistemas se convierte en un factor crítico que
amenaza la disponibilidad de agua para otros usos esenciales.
3.3.2. Uso Intensivo de Tierra y Deforestación
La producción animal intensiva también es responsable de un uso intensivo de tierras
cultivables, especialmente para el cultivo de forrajes. Este sistema depende en gran
medida de grandes extensiones de tierra para producir alimentos concentrados, lo cual
ha impulsado la deforestación en diversas regiones del mundo, particularmente en la
Amazonía, que es un proveedor clave de soja para la industria de alimentación animal
(Broom, 2019). La conversión de bosques y tierras silvestres en terrenos agrícolas no
s
olo afecta la biodiversidad al eliminar hábitats de especies, sino que también contribuye
al cambio climático al liberar grandes cantidades de carbono almacenado en la
vegetación y el suelo.
Un aspecto crucial en este contexto es la baja eficiencia en el uso de la tierra. Se estima
que la ganadería intensiva ocupa el 77% de las tierras agrícolas globales, pero solo
aporta alrededor del 37% de la proteína total consumida a nivel mundial. Este
d
esequilibrio en el uso de recursos refleja la ineficiencia del sistema en términos de
conversión de insumos agrícolas en proteínas animales (Oxford Academic, 2023).
Además, el cambio de uso de suelo asociado con la expansión de la producción animal
no solo
degrada la calidad del suelo, sino que también puede afectar el ciclo hidrológico
local, exacerbando la erosión y reduciendo la capacidad del suelo para retener agua.
3.3.3. Dependencia de Energía Fósil
La producción animal intensiva es altamente dependiente de la energía fósil en todas
sus etapas, desde la producción y el procesamiento de alimentos hasta el transporte y
la refrigeración de productos finales. Los combustibles fósiles se utilizan para prod
ucir
fertilizantes y pesticidas que se aplican en los cultivos de forraje, así como para
alimentar la maquinaria agrícola y los sistemas de riego utilizados en la producción.
Multidisciplinary Collaborative Jou
rnal
Multidisciplinary Collaborative Journal
| Vol.02 | Núm.04 | Oct
–
Dic
| 2024 | https://mcjournal.editorialdoso.com
48
Además, el transporte de alimentos y productos animales desde y hacia las granjas, en
conjunto con la energía necesaria para la refrigeración y el procesamiento de la carne,
incrementa la huella energética de estos sistemas (World Resources Institute, 2016
).
La elevada dependencia de combustibles fósiles incrementa la huella de carbono de la
producción animal, contribuyendo a las emisiones de dióxido de carbono (CO
₂
) y otros
GEI responsables del cambio clim
á
tico. De hecho, se ha estimado que la producci
ó
n
animal representa aproximadamente el 14.5% de las emisiones globales de GEI, siendo
el uso de energ
í
a un factor clave en este impacto. Para poner en perspectiva esta
dependencia, estudios han mostrado que la huella energ
é
tica de la carne es
considerablemente m
ás alta en comparación con alimentos vegetales, en gran parte
debido a las necesidades energéticas de los insumos y la logística asociada (Broom,
2019). Esto subraya la necesidad de buscar alternativas energéticas más sostenibles,
como el uso de biogás gen
erado a partir de residuos animales, aunque su
implementación sigue siendo limitada en muchas regiones.
3.3.4. Escasez de Recursos Hídricos y Cambio Climático
En muchas regiones donde la producción animal intensiva se ha expandido, la escasez
de recursos hídricos ya es una realidad debido a las limitaciones geográficas y
climáticas. A medida que el cambio climático avanza, los patrones de precipitación se
vuelve
n más erráticos, con sequías más frecuentes e intensas que exacerban la
escasez de agua en áreas críticas para la producción agrícola y ganadera. En este
contexto, la alta demanda de agua en la producción animal intensiva no solo agrava la
situación, sino
que también plantea desafíos adicionales para la gestión sostenible de
los recursos hídricos (World Resources Institute, 2016).
La sobreexplotación de los recursos hídricos en regiones áridas y semiáridas no solo
afecta la disponibilidad de agua para la agricultura local y el consumo humano, sino que
también compromete los ecosistemas locales y la capacidad de estas áreas para
sost
ener una producción sostenible a largo plazo. La competencia por el agua entre la
ganadería intensiva y otros sectores agrava los conflictos socioambientales, creando
tensiones entre la necesidad de mantener la producción alimentaria y la conservación
de l
os recursos naturales (Oxford Academic, 2023).
La producción animal intensiva impone una carga considerable sobre los recursos
naturales, y su expansión plantea desafíos significativos en términos de
sostenibilidad.
La alta demanda de agua, el uso extensivo de tierras y la dependencia de energía fósil
son factores que incrementan la huella ambiental de estos sistemas. La necesidad de
implementar prácticas más sostenibles en la producción animal se vuel
ve cada vez más
evidente, especialmente en el contexto del cambio climático, para reducir la presión
sobre los recursos y asegurar la viabilidad a largo plazo de los sistemas de producción
alimentaria. La transición hacia alternativas sostenibles, como la
gestión mejorada de
residuos y la diversificación de fuentes de energía, es esencial para mitigar los impactos
de la producción animal intensiva sobre el medio ambiente y promover una gestión
responsable de los recursos naturales.
3.
4. Manejo de Residuos y Olores
La gestión de residuos y olores en sistemas intensivos de producción animal constituye
un desafío significativo, tanto por su impacto ambiental como por las afectaciones a la
Multidisciplinary Collaborative Jou
rnal
Multidisciplinary Collaborative Journal
| Vol.02 | Núm.04 | Oct
–
Dic
| 2024 | https://mcjournal.editorialdoso.com
49
salud pública y el bienestar de las comunidades aledañas. Estos sistemas generan
grandes cantidades de desechos orgánicos y emiten gases y partículas que afectan la
calidad del aire y del suelo. A continuación, se analizan en profundidad los principales
pr
oblemas y limitaciones en el manejo de residuos en este tipo de producción.
Los sistemas intensivos de producción animal generan volúmenes masivos de desechos
orgánicos, que incluyen heces, orina y restos de alimentos no consumidos. La gestión
de estos residuos suele ser deficiente, y en muchos casos, se almacenan en fosas o
lagun
as abiertas sin tratamiento adecuado, lo que facilita la proliferación de agentes
patógenos y el escape de nutrientes como el nitrógeno y el fósforo hacia el ambiente
(FAIRR, 2023). Estos nutrientes, al infiltrarse en el suelo o escurrirse hacia cuerpos de
agua cercanos, pueden provocar problemas como la eutrofización y la contaminación
de aguas subterráneas, exacerbando el impacto ambiental de estas explotaciones
(National Agricultural Law Center, 2023).
Uno de los efectos más notorios de los sistemas intensivos es la emisión de olores
fuertes y persistentes, que se derivan de la descomposición de los residuos animales.
Entre los compuestos más problemáticos se encuentran el amoníaco (NH
₃
) y el sulfuro
de hidr
ó
geno (H
₂
S), ambos generados en ambientes anaer
ó
bicos caracter
í
sticos de las
instalaciones ganaderas intensivas. El amon
í
aco, por ejemplo, se produce durante la
descomposici
ó
n de la urea y otros compuestos nitrogenados, y al ser liberado al aire,
se co
nvierte en partículas de amonio que pueden afectar negativamente la calidad del
aire y causar irritación en los ojos, la nariz y el sistema respiratorio de las personas
expuestas (Umweltbundesamt, 2023).
Además, el sulfuro de hidrógeno, que se produce en condiciones anaeróbicas, emite un
olor similar al huevo podrido y, en altas concentraciones, puede ser tóxico. Las personas
que viven cerca de estas instalaciones reportan síntomas como dolores de cabeza,
problemas respiratorios y náuseas, lo que refleja el impacto de estos contaminantes en
la salud y el bienestar de las comunidades cercanas (NCCH, 2023). Estudios
epidemiológicos han encontrado una relación entre la exposición a estas emisiones y
un aumento
en los síntomas de estrés psicológico y enfermedades respiratorias en las
poblaciones que residen en las cercanías de granjas intensivas, destacando la
necesidad de estrategias de mitigación efectivas (Schiffman et al., 1995; Radon et al.,
2004).
A pesar de los problemas asociados con los desechos en la ganadería intensiva, las
estrategias de mitigación actuales suelen ser inadecuadas para controlar las emisiones
y el impacto de los desechos líquidos y sólidos. Los métodos convencionales, como el
a
lmacenamiento de residuos en lagunas abiertas o la aplicación directa de estiércol en
el suelo, no solo son insuficientes para reducir las emisiones de amoníaco y otros gases
nocivos, sino que también representan riesgos de contaminación para el suelo y lo
s
cuerpos de agua. Algunas innovaciones, como los sistemas de limpieza de aire y la
aplicación de tecnologías de bajo impacto en la distribución de estiércol, han mostrado
potencial para reducir las emisiones, pero su adopción sigue siendo limitada y costo
sa
(Umweltbundesamt, 2023).
Por ejemplo, los sistemas de limpieza de aire utilizados en granjas de cerdos en
Alemania han logrado disminuir las emisiones de amoníaco, pero estos sistemas
requieren altos costos de instalación y mantenimiento, lo que dificulta su implementación
Multidisciplinary Collaborative Jou
rnal
Multidisciplinary Collaborative Journal
| Vol.02 | Núm.04 | Oct
–
Dic
| 2024 | https://mcjournal.editorialdoso.com
50
en regiones de bajos recursos (FAIRR, 2023). Otras tecnologías, como los
biodigestores, ofrecen una alternativa sostenible al convertir los residuos en biogás,
aunque su uso en granjas intensivas aún no está ampliamente extendido. Estas
deficiencias reflej
an la necesidad de políticas más estrictas y de subsidios para
incentivar el uso de tecnologías de tratamiento de desechos en la producción animal
intensiva.
La presencia de instalaciones intensivas de producción animal tiene un impacto directo
en la calidad de vida de las comunidades aledañas. Los malos olores y los problemas
de calidad del aire no solo generan molestias, sino que también afectan el valor de l
as
propiedades y contribuyen a la degradación del entorno local. En varios estudios, se ha
encontrado que los residentes cercanos a estas instalaciones reportan una disminución
significativa en su calidad de vida, con síntomas de estrés psicológico y probl
emas de
salud que incluyen dificultades respiratorias, irritación ocular y efectos en el sistema
inmunológico (NCCH, 2023; Radon et al., 2004).
Además, el impacto en la
percepción de bienestar es significativo, ya que los olores y
los problemas ambientales asociados con la ganadería intensiva reducen la satisfacción
y el confort de las comunidades, generando conflictos y aumentando la presión para la
regulación de estas i
nstalaciones. La falta de medidas de mitigación efectivas y de
transparencia en las políticas de manejo de residuos intensifica estos conflictos y resalta
la necesidad de un enfoque más riguroso y equitativo en la regulación de estos sistemas.
El manejo de residuos y olores en los sistemas de producción animal intensiva plantea
retos ambientales y sociales importantes. La generación de grandes cantidades de
desechos, las emisiones tóxicas y la falta de estrategias efectivas de mitigación no solo
afectan el ambiente, sino que también comprometen la salud y el bienestar de las
comunidades circundantes. Para abordar estos problemas, es fundamental promover
políticas que incentiven el desarrollo e implementación de tecnologías de manejo de
residuos m
ás sostenibles, así como regulaciones que garanticen una gestión adecuada
y minimicen los efectos negativos de estos sistemas en el medio ambiente y en la salud
pública.
4.
Discusión
La producción animal intensiva, aunque responde a la creciente demanda global de
productos de origen animal, plantea desafíos ambientales y sociales que requieren una
evaluación crítica de sus impactos y de las prácticas actuales de gestión. Este sistema
d
e producción ejerce una presión desproporcionada sobre los recursos naturales y
genera externalidades ambientales significativas, como las emisiones de gases de
efecto invernadero (GEI), la contaminación de suelos y aguas, la sobreexplotación de
recursos h
ídricos y la emisión de contaminantes que afectan la calidad de vida de las
comunidades aledañas.
Uno de los aspectos más críticos es la contribución de la ganadería intensiva a las
emisiones de GEI, principalmente en forma de dióxido de carbono (CO
₂
) y metano
(CH
₄
). Estos gases, especialmente el metano, que tiene un potencial de calentamiento
global mucho mayor que el CO
₂
, son subproductos de procesos metab
ó
licos y de la
gesti
ó
n de desechos en condiciones anaer
ó
bicas (Poore & Nemecek, 2018). Aunque
Multidisciplinary Collaborative Jou
rnal
Multidisciplinary Collaborative Journal
| Vol.02 | Núm.04 | Oct
–
Dic
| 2024 | https://mcjournal.editorialdoso.com
51
los sistemas intensivos maximizan la eficiencia en t
é
rminos de producci
ó
n, esta
eficiencia econ
ó
mica est
á
acompañada de un alto costo ambiental. El metano emitido
por la fermentación entérica y la descomposición de residuos en condiciones de
almacenamiento inadecuado representa una pérdida significativa de energía alimentaria
para el animal y contribuye al ca
mbio climático. Estudios recientes han demostrado que,
a pesar de los avances en eficiencia productiva, las emisiones absolutas de GEI de la
producción animal intensiva siguen en aumento (FAO, 2020).
Además de los GEI, la producción intensiva genera contaminantes en los suelos y
cuerpos de agua a través de los nutrientes y químicos presentes en los desechos
animales. El uso de fertilizantes y antibióticos en estos sistemas contribuye a la
acumulación d
e metales pesados y residuos antimicrobianos en el suelo, afectando la
biodiversidad edáfica y promoviendo la resistencia a los antibióticos en microorganismos
patógenos (Liu et al., 2024). La eutrofización de cuerpos de agua, causada por el exceso
de nitr
ógeno y fósforo provenientes del estiércol, resulta en proliferación de algas y
condiciones de hipoxia que alteran los ecosistemas acuáticos y representan riesgos de
salud pública para las comunidades locales. La complejidad de esta contaminación
resalta l
a insuficiencia de las prácticas actuales de manejo de residuos, que en muchos
casos no están diseñadas para mitigar estos efectos en su totalidad (National
Agricultural Law Center, 2023).
El uso intensivo de recursos naturales en la producción animal también contribuye a la
degradación ambiental y a la competencia por recursos hídricos y terrestres. La
producción de carne y otros productos de origen animal requiere grandes extensiones
de ti
erra para el cultivo de forrajes, lo cual impulsa la deforestación en regiones como la
Amazonía y afecta la capacidad de los suelos para actuar como sumideros de carbono
(Mekonnen & Hoekstra, 2010). Esta presión sobre la tierra no solo disminuye la
biodive
rsidad, sino que también contribuye a las emisiones de CO
₂
al liberar el carbono
almacenado en los bosques y suelos. Por otra parte, la demanda de agua en estos
sistemas es desproporcionadamente alta en comparaci
ó
n con la producci
ó
n de
alimentos vegetales, lo que exacerba la escasez de agua en regiones vulnerables y
reduce la disponibilidad de agua para otros usos esenciales, especialmente en
contextos de cambio clim
á
tico donde la frecuencia e intensidad de las sequ
í
as van en
aumento (Oxford Academic, 2023)
.
El manejo de residuos y los olores generados en la ganadería intensiva también
plantean desafíos considerables. Los malos olores y las emisiones tóxicas, como el
amoníaco y el sulfuro de hidrógeno, afectan la calidad del aire y la salud de las
comunidades
aledañas. Estos compuestos, que se generan en condiciones
anaeróbicas, no solo provocan molestias, sino que también están asociados con
problemas respiratorios y estrés psicológico en las personas expuestas (Schiffman et
al., 1995; Umweltbundesamt, 2023).
La insuficiencia de estrategias de mitigación
efectivas refleja la necesidad de mejorar la infraestructura y la tecnología en el manejo
de desechos, como el uso de biodigestores y sistemas de limpieza de aire que puedan
reducir la carga contaminante en est
os sistemas (NCCH, 2023).
En conclusión, el análisis de la producción animal intensiva desde una perspectiva de
sostenibilidad revela una serie de externalidades ambientales y sociales que cuestionan
la viabilidad de estos sistemas a largo plazo. La elevada demanda de recursos, la
contribución a las emisiones de GEI, la contaminación de suelos y aguas, y los efectos
Multidisciplinary Collaborative Jou
rnal
Multidisciplinary Collaborative Journal
| Vol.02 | Núm.04 | Oct
–
Dic
| 2024 | https://mcjournal.editorialdoso.com
52
sobre la salud pública y el bienestar de las comunidades exigen un replanteamiento de
las prácticas actuales. Para mitigar estos impactos, es esencial avanzar hacia prácticas
de manejo de residuos más sostenibles, mejorar la eficiencia en el uso de agua y
tierra,
y adoptar políticas que incentiven la transición hacia tecnologías que reduzcan las
emisiones y la contaminación. La transición hacia una producción animal más
responsable y sostenible es fundamental para garantizar que los beneficios económicos
de
estos sistemas no se logren a costa del medio ambiente y la calidad de vida de las
generaciones futuras.
5.
Conclusiones
La producción animal intensiva, aunque responde a la creciente demanda mundial de
productos de origen animal, representa un desafío significativo para la sostenibilidad
ambiental y la salud pública. Este sistema se caracteriza por un uso desproporcionado
d
e recursos naturales, incluyendo agua, tierra y energía, lo cual genera múltiples
impactos negativos en el ambiente y las comunidades cercanas. La gran cantidad de
emisiones de gases de efecto invernadero, como el metano y el dióxido de carbono,
contribuye
significativamente al cambio climático, mientras que la contaminación de
suelos y aguas, derivada del manejo inadecuado de los desechos, afecta la
biodiversidad y la salud de los ecosistemas acuáticos y terrestres.
La dependencia de tierras cultivables para la producción de forrajes, junto con la
expansión de áreas destinadas a la ganadería, fomenta la deforestación y degrada los
suelos, disminuyendo su capacidad para retener carbono y afectando los ciclos
hidrológic
os locales. Esta presión sobre los recursos agrava la competencia por el agua
en regiones vulnerables, especialmente en contextos de cambio climático, donde la
disponibilidad de este recurso es cada vez más limitada. Asimismo, el manejo
inadecuado de resid
uos y la generación de malos olores impactan negativamente en la
calidad del aire y el bienestar de las comunidades aledañas, aumentando los riesgos de
enfermedades respiratorias y otros problemas de salud pública.
La falta de estrategias de mitigación efectivas y la dependencia de prácticas
convencionales en la gestión de desechos resaltan la necesidad de adoptar enfoques
más sostenibles y tecnologías avanzadas que reduzcan las emisiones y minimicen los
impactos amb
ientales de estos sistemas. Es fundamental promover políticas de manejo
sostenible que incentiven la implementación de tecnologías de tratamiento de desechos
y el uso eficiente de recursos, de manera que se minimice la huella ambiental de la
producción ani
mal intensiva y se mejore la calidad de vida de las comunidades
afectadas.
En
síntesis
, la sostenibilidad a largo plazo de la producción animal intensiva depende
de la transición hacia prácticas más responsables y respetuosas con el ambiente. Es
esencial abordar los desafíos de manera integral, considerando tanto los beneficios
económicos c
omo las implicaciones ambientales y sociales, para garantizar un sistema
de producción de alimentos que sea viable y justo para las generaciones futuras.
Multidisciplinary Collaborative Jou
rnal
Multidisciplinary Collaborative Journal
| Vol.02 | Núm.04 | Oct
–
Dic
| 2024 | https://mcjournal.editorialdoso.com
53
Referencias Bibliográficas
Astudillo
-
Martínez, W. J., Andrade
-
Bravo, A. G., García
-
Valdez, J.
-
D., & Almenaba
-
Guerrero, Y. F. (2023).
Un Análisis Científico del Ruido Ambiental y Laboral en
Sectores Urbanos.
Editorial Grupo AEA.
https://doi.org/10.55813/egaea.l.2022.50
Broom, D. M. (2019).
Land and water usage in beef production systems.
Animals
,
9
(6),
286.
https://doi.org/10.3390/ani9060286
De Medina
-
Salas, L., Velásquez
-
De la Cruz, R., & Huerta
-
Silva, H. D. (2021).
Environmental Impacts Associated with Intensive Production in Pig Farms in
Mexico through Life Cycle Assessment.
Sustainability, 13
(20), 11248.
https://doi.org/10.3390/su132011248
Environmental Working Group. (2023).
Animal feeding operations harm the environment,
climate and public health
. Recuperado de
https://www.ewg.org
Espinoza
-
Mina, M. A., & Colina
-
Vargas, A. M. (2024).
Tendencias en el acceso abierto
a información ambiental en la Amazonía.
Editorial Grupo AEA.
https://doi.org/10.55813/egaea.l.108
FAIRR. (2023). How waste mismanagement drives biodiversity loss and health risks.
Recuperado de
https://www.fairr.org
FAO. (2020).
Greenhouse gas emissions from agrifood systems
.
FAO. Recuperado de
https://www.fao.org/faostat/en/#data
Gibon, A. (2005). Managing grassland for production, the environment and the
landscape. Challenges at the farm and the landscape level.
Livestock Production
Science
,
96
(1), 11
-
31. https://doi.org/10.1016/j.livprodsci.2005.05.006
Guamán
-
Rivera, S. A. (2022). Desarrollo de Políticas Agrarias y su Influencia en los
Pequeños Agricultores Ecuatorianos.
Revista Científica Zambos
,
1
(3), 15
-
28.
https://doi.org/10.69484/rcz/v1/n3/30
Hermans, C. M. L., & Vereijken, P. H. (1994).
Grazing husbandry based on sustainable
nutrient management. In
Biological Basis of Sustainable Animal Production
(pp.
113
–
122). European Association for Animal Production.
IWMI. (2018).
Water pollution from agriculture: A global review
. International Water
Management Institute.
Ku
-
Vera, J. C., et al.
(2022).
Feeding and nutritional strategies to reduce livestock
greenhouse gas emissions
. Frontiers in Veterinary Science.
https://doi.org/10.3389/fvets.2022.863910
LEAP. (2021). The environmental impacts of intensive and extensive systems.
Recuperado de
https://www.leap.ox.ac.uk/
Liu, J., Zhuang, Z., Wang, Q., & Li, H. (2024).
Heavy metals in agricultural soils: Sources,
influencing factors, and remediation strategies.
Toxics, 12
(1), 63.
https://doi.org/10.3390/toxics12010063
Loor
-
Macías, M. G., Mendoza
-
Cevallos, M. G., Alcívar
-
Catagua, M. A., Álvarez
-
Gutiérrez, Y. de las M., Lino
-
García, M. J., Cañarte
-
Baque, S. J., Gras
-
Rodríguez
, R., Quimis
-
Gómez, A. J., & Fienco
-
Bacusoy, A. R. (2024).
Regulaciones
Ambientales y de Seguridad Laboral en Ecuador.
Editorial Grupo AEA.
https://doi.org/10.55813/egaea.l.93
Multidisciplinary Collaborative Jou
rnal
Multidisciplinary Collaborative Journal
| Vol.02 | Núm.04 | Oct
–
Dic
| 2024 | https://mcjournal.editorialdoso.com
54
Mekonnen, M. M., & Hoekstra, A. Y. (2010). The green, blue and grey water footprint of
farm animals and animal products.
Water Resources Research
,
45
(5).
https://doi.org/10.1029/2009WR008836
Mieles
-
Giler, J. W., Guerrero
-
Calero, J. M., Moran
-
González, M. R., & Zapata
-
Velasco,
M. L. (2024). Evaluación de la degradación ambiental en hábitats
Naturales.
Journal of Economic and Social Science Research
,
4
(3), 65
–
88.
https://doi.org/10.55813/gaea/jessr/v4/n3/121
National Agricultural Law Center. (2023). Air quality issues and animal agriculture: A
primer. Recuperado de
https://nationalaglawcenter.org
NCCH. (2023). Air quality and community health impact of animal manure management.
Recuperado de
https://ncceh.ca
Oxford Academic. (2023). The hidden water resource use behind meat and dairy.
Recuperado de
https://academic.oup.com
Poore, J., & Nemecek, T. (2018).
Reducing food’s environmental impacts through
producers and consumers.
Science, 360
(6392), 987
–
992.
https://doi.org/10.1126/science.aaq0216
Rojas, F. E., & Saavedra
-
Mera, K. A. . (2022). Diversificación de Cultivos y su Impacto
Económico en las Fincas Ecuatorianas.
Revista Científica Zambos
,
1
(1), 51
-
68.
https://doi.org/10.69484/rcz/v1/n1/21
Sangacha
-
Tapia, L. M., Celi, R. J., Acosta
-
Guzmán, I. L., & Varela
-
Tapia, E. A. (2024).
Inteligencia Artificial Aplicada a Procesamiento de Lenguaje Natural (NLP) con
Python y Machine Learning.
Editorial Grupo AEA.
https://doi.org/10.55813/egaea.l.88
Schiffman, S. S., et al.
(1995). The impact of odor from swine operations on community
health.
Journal of Agricultural and Environmental Ethics
,
8
(1), 47
-
56.
Umweltbundesamt. (2023). Ammonia, dust and odour emissions from livestock farming.
Recuperado de
https://www.umweltbundesamt.de
Vargas
-
Fonseca, A. D., Borja
-
Cuadros, O. M., & Cristiano
-
Mendivelso, J. F. (2023).
Introducción a la estructura ecológica principal del Distrito Capital y su región
ambiental: Conceptos fundamentales, ordenamiento territorial e instrumentos
jurídicos
. Editorial Grupo AEA.
https://doi.org/10.55813/egaea.l.2022.34
Voermans, J. A. M., Verdoes, N., & Hartog, L. A. den.
(1994). Environmental impact of
pig farming.
Pig News and Information, 15
, 51
-
54.
World Resources Institute. (2016). Animal
-
based foods are more resource
-
intensive than
plant
-
based foods.
Recuperado de
https://www.wri.org
CONFLICTO DE INTERESES
“Los
autores declaran no tener ningún conflicto de intereses”.